Discuten el mejor tratamiento para el acné
El acné es una de las afecciones más comunes y mitificadas. Su tratamiento genera frecuentes discusiones entre los especialistas, que no se ponen de acuerdo sobre el mejor modo de deternelo. La revista “British Medical Journal” aborda toda una perspectiva sobre el origen del problema y los mejores tratamientos disponibles. El acné es una de las afecciones más comunes y mitificadas, no sólo entre los adolescentes sino incluso entre quienes la padecen con más edad. Su tratamiento genera frecuentes discusiones entre los especialistas, que no se ponen de acuerdo sobre el mejor modo de deternelo. Ante esta situación, la revista “British Medical Journal” aborda toda una perspectiva sobre el origen del problema y los mejores tratamientos disponibles.
El acné tiene una compleja etiología, que incluye problemas bacteriológicos, disfunciones en la queratinización y en el sistema hormonal, así como hipersensibilidad inmunológica. Durante la pubertad, cuando los andrógenos estimulan la producción de sebo, los comedones pre-existentes se llenan de lípidos y pueden crecer hasta hacerse visibles; en el caso de comedones inflamados, a menudo son clínicamente invisibles antes de la aparición del grano. El acné inflamatorio es el resultado de la respuesta del organismo ante la presencia de Propionibacterium acnes, huésped folicular. El organismo metaboliza los triglicéridos sebáceos, consumiendo la fracción de glicerol y deshaciéndose de los ácidos grasos. Como consecuencia del crecimiento y el metabolismo, el P acnes produce quimiotaxis neutrófilos y a menudo inflamación cuando entra en contacto con el sistema inmune.
El primer paso en el tratamiento del acné, a juicio de Guy F. Webster, autor de la revisión, es determinar la gravedad de la enfermedad: «Se trata de un aspecto sobre-estimado a menudo por el paciente y minimizado por el médico», advierte, al tiempo que admite que los adolescentes se ven estigmatizados por el acné, incluso cuando las lesiones son poco graves. Por ello, la revisión comienza desmitificando algunas de las creencias populares asociadas con esta dolencia. En primer lugar, los adolescentes suelen culparse a sí mismos: «Sin embargo, el acné no tiene nada que ver con la falta de higiene, ni tiene su origen en 'malos hábitos'». La punta negra de las espinillas es grasa oxidada, no sucia, aclara el ensayo, «y frotar vigorosamente no acabará con ellas».
En segundo lugar, el autor se encarga de negar la creencia popular que relaciona el acné con la dieta. Finalmente, recuerda: «los pacientes deben entender que los tratamientos tópicos previenen la aparición de nuevas lesiones, no ocultando las ya existentes», por lo que debe aplicarse en toda la piel, y no sólo en las lesiones.
La revisión también critica la tendencia de muchos dermatólogos a recetar 5 y 6 fármacos conjuntamente. Dos o 3 deberían ser suficientes, señala, y en el caso de que el paciente no responda al tratamiento en un plazo de cuatro a ocho semanas, él médico debe cambiar el tratamiento: «No basta con añadir un producto encima de otro, eso puede resultar irritante y presentar problemas en el cumplimiento de la terapia».
La forma menos grave de la enfermedad es el acné comedonal o no inflamatorio, aunque paradójicamente puede ser leer más
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:http://praxis.paginadigital.com.ar)


