Ahora bien, hay que tener en cuenta que es un medicamento de cuidado y por ello tiene sus incovenientes, ya que hay que ser muy estricto, disciplinado y paciente para que tenga resultados satisfactorios, además de ser conscientes que tiene efectos secundarios como son resequedad de la piel y las mucosas, fotosensibilidad (sensibilidad a la luz), prurito (picor), y exacerbación transitoria del acné. Requiere una analítica previa y durante el tratamiento.
Un dato muy importante es que la vitamina A en dosis elevadas, como es el caso dle tratamiento del acné son altamente teratogénicas, producen malformaciones en el embrión (cardíacas y del sistema nervioso central), cuando son administradas durante el primer trimestre del embarazo, momento en el que se realiza la organogésis (formación de todos los órganos del futuro individuo) y cuando son administradas después del tercer mes, se producen defectos de los miembros superiores e inferiores, tracto genitourinario y del paladar en el feto. Por lo cual está claro que no se recomienda su uso en embarazadas y que hay que extremar las precauciones para evitar el embarazo desde el mes anterior al inicio del tratamiento y hasta dos meses después de haber terminado la terapia.
Otros medicamentos que promueven la descamación celular de la piel son el ácido salicilico, el peroxido de benzoilo y el ácido azelaico, que a su vez inhiben el crecimiento bacteriano, efectivos en el acné leve. Pero cuando se trata de acné inflamatorio o pustuloso ya es imprescindible la administración de antibióticos, ya sea tópico (local sobre la piel) o sistémico (vía oral). Dentro de los más utilizados se encuentran la eritromicina, doxiciclina, minociclina y clindamicina.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.campusred.net/campusalud)


