¿Qué es el acné?

Es la inflamación de las glándulas pilosebáceas de la piel que cursa con obstrucción de sus poros y la aparición de diferentes lesiones en la piel, estas incluyen puntos blancos, espinillas, granos y quistes. La piel está cubierta de pequeños agujeritos llamados folículos pilosos o poros. Los poros contienen glándulas sebáceas que producen sebo, un aceite que lubrica el pelo y la piel. El acné aparece generalmente en la cara y sobre los hombros pero puede extenderse a la espalda, brazos y piernas.
Cuando un poro está obstruido parcialmente origina puntos negros, cuando se obstruye totalmente y se cierra, sobresale de la superficie de la piel formando un punto blanco o comedón. Si está obstruido pero sigue abierto, la superficie se oscurece y se produce una espinilla. A veces las paredes de los poros se quiebran permitiendo que el sebo, las bacterias y las células muertas de la piel se abran paso por debajo de la piel produciendo una lesión roja infectada y dolorosa, llamada grano o pústula. Cuando la obstrucción del poro se abre paso a un nivel profundo de la piel, sin romperse las paredes del folículo, se denomina quiste sebáceo ya que la glándula no deja de producir sebo o grasa, normalmente no es doloroso a menos que se infecte.
¿Hay un acné más severo que otro, o son todos un poco de lo mismo?
Las lesiones del acné se clasifican en no inflamatorias e inflamatorias y a pesar que suelen presentarse de forma simultanea, las primeras corresponden a los comedones y microcomedones (cerrados o abiertos), y las segundas incluyen las pápulas, pústulas y nódulos, que conforman el cuadro clínico del acné polimorfo juvenil o acné superficial. Cuando se produce la resolución de las lesiones inflamatorias, quedan los quistes y las cicatrices. Si se produce leer más


