Los efectos negativos de la enfermedad sobre la sexualidad son entonces múltiples:
- Efectos agudos del uso de alcohol, producidos por la acción del alcohol en los momentos posteriores de ser consumido: disminución de la rigidez, enlentecimiento de la respuesta de excitación, o bloqueo de la excitación; retardo eyaculatorio o aneyaculación; anhedonia eyaculatoria.
- Efectos psicológicos posteriores a las dificultades agudas: ansiedad por el rendimiento (es decir preocupación por si “volverá a pasar” lo cual alienta a fracasar); hipercontrol de la propia respuesta sexual, bloqueándola y provocando círculos viciosos.
- Efectos físicos crónicos: endocrinos, neurológicos y vasculares irreversibles.
- Efectos negativos sobre el vínculo de pareja: violencia física y psicológica, enemigos de la pasión.
- Efectos negativos sobre la autoestima: hay una relación circular entre la autoestima y el alcoholismo. Una persona que no se siente fuerte, potente, segura, habitualmente no tiene un buen desempeño sexual.
- Efectos negativos sobre la imagen: descuido general, que da lugar a una imagen propia y de los demás deserotizada, poco sexual.
De todo esto deducimos la alta frecuencia de trastornos sexuales en varones y mujeres alcohólicos. Por lo tanto, es importante incluir en los programas de recuperación el tratamiento de esos trastornos en el momento indicado.
Lic. Ezequiel López Peralta.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.aprendosexo.com)


