El alcohol de una noche sin excesos

La cantidad de alcohol que solemos consumir en una noche de las que creemos sin excesos suele ser mayor de la aconsejable, a pesar de que se trate de una noche teóricamente tranquila y de que el personal ya no esté para marchas adolescentes. Es cierto que las bebidas alcohólicas han estado presentes desde tiempos inmemoriales y que tomadas con moderación no conllevan problemas, pero hay que tener en cuenta que España, junto a Francia e Italia, forma el terceto más bebedor de la Unión Europea. Concretamente, en nuestro país, prestigiosos estudios demuestran que al menos un 67% de la población consume bebidas alcohólicas de forma habitual y de dicha población un 8% lo hace en cantidades excesivas con las correspondientes consecuencias para la salud.
Por todo ello es importante tener en cuenta que incluso cuando sólo se bebe el fin de semana y en dosis aparentemente muy normales, la cantidad de alcohol consumido puede ser considerable.
La siguiente puede ser la secuencia bebible de una noche de fin de semana para muchos etílicamente inofensiva:
- 21.00- Una cañita de cerveza hará la espera de la cena más leve y acompañará perfectamente la tapita de turno mientras se decide el restaurante.
- 22.00- La cena es excelente y un buen vino es prácticamente imprescindible. La charla es animada y entre bocado y bocado se ha consumido media botella de tinto de calidad por comensal, nada del otro mundo.
- 24.00- El establecimiento sabe distinguir a los buenos clientes y les invita amablemente a un chupito del licor que prefieran: licor de manzana, pacharán, orujo…, o quizá un grapa aromático o una crema de café. Es una insignificante copita de licor. La casa invita y se puede repetir.
- 1.00- Aunque ya aparecen los primeros bostezos sería triste acabar la noche sin tomar al menos una copita. Un whisky largo con hielo ayudará a digerir la opípara cena y animará la velada.
- 2.30- -El cuerpo ya no aguanta como antes y los bailoteos nocturnos empiezan demasiado tarde. La verdad es que la conversación decae y empiezan las primeras deserciones. Los más resistentes optan por otro whisky, esta vez con cola para aguantar un poco más.
Este sería el recuento alcohólico de la velada:
- Una caña de cerveza (20-25 cl)
- Media botella de vino tinto (35-37 cl)
- Dos chupitos (7-8 cl)
- Dos whiskys (15-20 cl)
Total: aproximadamente 100 -120 g de alcohol puro.
Es evidente que esta dosis de alcohol dista mucho de ser inofensiva. En realidad 80 gr de alcohol ya se considera una cantidad francamente excesiva e incluso hay recomendaciones que sugieren leer más


