En EEUU aumenta considerablemente el número de adolescentes que toman psicofármacos

Los motivos por los que cada vez son más los adolescentes que toman estos medicamentos no se saben adecuadamente, también se desconocen los efectos a largo plazo de algunos de estos fármacos cuando se administran a una población tan joven.
El número de niños que toma psicofármacos para el tratamiento de problemas de comportamiento y emocionales ha aumentado en más del doble en una década, según un estudio de la Universidad de Maryland (EEUU). Los motivos por los que cada vez son más los adolescentes que toman estos medicamentos no se saben adecuadamente, también se desconocen los efectos a largo plazo de algunos de estos fármacos cuando se administran a una población tan joven.
Aunque una de las explicaciones de este incremento puede ser que diagnostican más y mejor los problemas emocionales de los jóvenes, los autores del estudio explican que los motivos podrían ser otros como las técnicas que emplean las compañías de seguros sanitarios para ahorrar gastos -la psicoterapia u otro tipo de tratamiento no farmacológico son caros-, el marketing de la industria farmacéutica para ampliar su mercado y aumentar sus ventas y el aumento de la demanda de los padres hacia los médicos para que traten más rápidamente este tipo de problemas.
La investigación, publicada en "Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine", se limitó a detectar los cambios producidos en la utilización de los psicofármacos como tratamiento de algunas alteraciones de los jóvenes entre 1987 y 1996. Se analizaron los datos de casi 900.000 sujetos menores de 20 años pertenecientes a tres sistemas sanitarios estadounidenses.
En una década, se produjo un aumento de dos a tres veces del número de jóvenes medicados con psicofármacos. Se detectó sobre todo un rápido aumento desde 1991 en el empleo de estimulantes (prescritos para el déficit de atención), antidepresivos, antipsicóticos (para tratar la manía o agresividad) y otro tipo de psicofármacos. En 1996, más de un 6% de los jóvenes de estos estados estaba tomando fármacos como y esta trayectoria siguió aumentando durante el año 2000.
En 1996, los jóvenes de entre 10 y 14 años reemplazaron a los de 5 a 9 años como el grupo en el que más se emplean los psicofármacos. Las chicas fueron tratadas con más frecuencia que los chicos con estimulantes, aunque éstos recibieron con leer más


