Gen podría vincular el tabaquismo y la bebida

Estudio halla que el alcohol y la nicotina llegan de manera similar a objetivos genéticos en el cerebro
Cuatros genes expresados en la corteza prefrontal del cerebro podrían ayudar a explicar por qué el tabaquismo y los problemas de bebida suelen ir a menudo de la mano, según sugiere una investigación australiana.
Estos cuatro genes fueron identificados mediante el análisis de muestras de tejido cerebral de 30 individuos fallecidos que se clasificaron en cuatro grupos: No fumador/no alcohólico; no fumador/alcohólico; fumador/alcohólico; y fumador/no alcohólico.
Tal como se informa en la edición de mayo de Alcoholism: Clinical & Experimental Research, los hallazgos indican que el tabaquismo y el alcoholismo crónicos tienen un mayor número de objetivos genéticos comunes de lo que se creía previamente, y los efectos combinados de la nicotina y del alcohol podrían agravar los efectos neurológicos a largo plazo de ambas sustancias.
"Tanto el alcohol como la nicotina son drogas adictivas. Actúan en la misma región del cerebro, el 'sistema de recompensa de la droga', o sistema mesocorticolímbico (MDS)", explicó en una declaración preparada el coautor del estudio Traute Flatscher-Bader, funcionario de investigación posdoctoral en la Unidad de Investigación sobre el Alcohol de la Universidad de Queensland en Brisbane.
"El MDS contiene el neurotransmisor dopamina, que hace 'sentirse bien'", agregó el investigador. Tanto la nicotina como el alcohol parecen causar un desequilibrio dentro del MDS mediante el incremento de manera artificial de la dopamina a través de sus efectos en las células cerebrales asociadas a la dopamina.
"Aunque el efecto a largo plazo del alcoholismo sobre el cerebro humano ha sido investigado, curiosamente se sabe poco sobre el efecto a largo plazo de la nicotina sobre regiones específicas del sistema de recompensa de la droga en el sistema humano", observó Flatscher-Bader.
Los investigadores creen que los hallazgos podrían fomentar más investigación sobre los efectos del alcohol y el tabaquismo sobre el cuerpo y el cerebro, especialmente los centros de adicción del cerebro.
"El estudio futuro de estos efectos duales en otras regiones del cerebro podría conducir eventualmente a soluciones terapéuticas, terapia genética o farmacéutica que podrían ayudar a reducir o revertir estos efectos, y en última instancia ayudar a la gente a dejar de beber o fumar antes de que esto impacte en su salud", afirmó en una declaración preparada la investigadora Nikki Zuvela, una estudiante de doctorado de neurociencia molecular de la Universidad de Queensland.


