Defectos de nacimiento y bajo peso de los bebés
En la década del 80 se publicaron estudios que también respaldaban la conclusión de que el consumo moderado de la cafeína durante el embarazo no puede asociarse con los partos prematuros o con el bajo peso de los bebés al nacer. Desde 1980 se revisaron más de 20 estudios y se llegó a la conclusión de que no existen evidencias que prueben que el consumo de niveles moderados de cafeína puede tener un efecto adverso discernible en el resultado de los embarazos.
En 1991 se publicó un estudio en el que se examinó el consumo de cafeína durante el embarazo y el desarrollo posterior de los hijos de un grupo de 1500 mujeres durante 7 años. El consumo de cafeína que era equivalente a aproximadamente una taza y media a dos tazas de café por día, no tuvo ningún efecto en el peso de nacimiento de los bebés, en la duración del parto ni en la circunferencia de la cabeza del feto. Se realizaron exámenes de seguimiento a los niños a los ocho meses, a los cuatro años, y a los siete años. Tampoco se descubrieron efectos adversos del consumo de cafeína en el desarrollo motriz ni en la inteligencia del niño.
A principios de la década del 80, la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (FDA) realizó un estudio en ratas a las que se las alimentó con elevadas dosis de cafeína a través de un tubo estomacal. Pese a que los resultados obtenidos hicieron necesaria la aparición de mensajes que aconsejan a las mujeres embarazadas a evitar la cafeína, el estudio fue muy criticado porque no representaba la manera en que los seres humanos consumían cafeína. En 1986, investigadores de la FDA realizaron otro estudio en el que las ratas de laboratorio consumieron altas dosis de cafeína en el agua de sus bebederos. El segundo estudio llegó a la conclusión de que no existían efectos adversos en los hijos de estas ratas, lo que contradijo totalmente los hallazgos del primer estudio.
En 2001 se publicó otro estudio en el que se examinaron los efectos del consumo de cafeína en el crecimiento del feto, pero no se halló evidencia que comprobara que el consumo de cafeína durante el embarazo tuviera efectos negativos en el crecimiento fetal. Otro estudio realizado en 2002, "El efecto de la exposición a la cafeína durante el embarazo en el peso de nacimiento y edad “gestacional" y que se publicó en el American Journal of Epidemiology llegó a la conclusión de que no existía ninguna relación entre el consumo moderado de cafeína y el peso reducido del bebé al nacer, su edad gestacional o el crecimiento fetal.
Prácticamente todos los estudios que se realizaron durante la última década demostraron que no existe relación alguna entre los defectos de nacimiento y el consumo de cafeína. La FDA evaluó esta evidencia científica y llegó a la conclusión de que la cafeína no tiene un efecto adverso en la reproducción de los seres humanos. Sin embargo, al igual que con otros hábitos dietarios, la agencia continúa aconsejando a las mujeres embarazadas a moderar el consumo de cafeína.
Es importante beber gran cantidad de líquido durante el embarazo. Pese a que consumir cantidades moderadas de cafeína está bien, los médicos también les recuerdan a las mujeres embarazadas que beban diferentes tipos de bebidas no alcohólicas durante el día.
Las náuseas
En algunas mujeres, las náuseas—malestar matinal—es algo muy común durante los primeros tres meses del embarazo. Pese a que se trata de un fenómeno desagradable, los investigadores consideran que se trata de un aspecto normal y común de los primeros meses del embarazo.
Durante un embarazo normal, los niveles de hormonas son altos, y aumentan la posibilidad de sentir naúseas. Al sentirse mal y con náuseas, las mujeres embarazadas quizás no apetezcan ciertos alimentos y bebidas, incluso aquellos que contienen cafeína. Los profesionales de la salud a menudo aconsejan a las mujeres embarazadas que tienen náuseas matinales a consumir galletas saladas y a beber agua.
Muchos informes de la literatura científica consideran que 300 mg de cafeína es una cantidad moderada. Las organizaciones de profesionales de la salud, recomiendan a las mujeres embarazadas que limiten el consumo de cafeína al equivalente de 1 ó 2 tazas de café. Existe una gran variedad de bebidas descafeinadas disponibles para quienes desean limitar o evitar la cafeína durante el embarazo.


