Por consiguiente, los efectos farmacológicos de la cafeína son breves y se disipan a las pocas horas.

La sensibilidad de las personas con respecto a la cafeína varía en gran medida y puede incluso ir modificándose con la edad. Se desarrolla una tolerancia a muchos de los efectos de la cafeína con su uso regular. Por ejemplo, una persona que consume cafeína de manera regular, puede beber varias tazas de café en unas pocas horas y no notar ningún efecto, mientras que una persona que no bebe café regularmente, puede llegar a sentir un efecto estimulante después de la primera taza. Algunas personas pueden sentirse nerviosas si consumen más cafeína de la que su cuerpo está acostumbrado a tolerar. Cuando se detiene abruptamente el consumo de la cafeína, algunas personas experimentan síntomas tales como dolores de cabeza, fatiga o letargo. Por lo general, estos efectos son temporales, sólo duran unos pocos días y se pueden evitar si la disminución de la cafeína se realiza en forma gradual.

Se considera que un consumo moderado de cafeína es de aproximadamente 300 mg, lo que equivale a aproximadamente 3 tazas de café. En términos generales, los individuos tienden a hallar sus propios niveles aceptables de cafeína. Quienes experimentan efectos no deseados, tales como el insomnio y nerviosismo, tratan de disminuir el consumo de cafeína. En caso de que los efectos aún así continúen, se deberá consultar a un proveedor de servicios de salud. Pese a que siempre se ha relacionado a la cafeína con el insomnio, en la práctica, la persona que experimenta efectos tales como falta de sueño aprenden a no consumir cafeína antes de ir a dormir.

La cafeína es un diurético suave, pero, a menudo, se han exagerado los efectos urinarios que se le atribuyen . Las investigaciones recientes llegaron a la conclusión de que los mínimos efectos diuréticos de la cafeína no comprometen el estado de hidratación general del cuerpo de las mujeres saludables.

Algunas mujeres experimentan incontinencia urinaria a medida que envejecen. Pese a que la cafeína no causa esta condición, quienes la padecen pueden experimentar un grado mayor de "urgencia" por un breve lapso de tiempo después de consumir alguna bebida cafeinada. Es recomendable que las mujeres discutan el consumo de bebidas gaseosas y cafeína con su médico o profesional de la salud. Aprender métodos para manejar los síntomas de incontinencia, como por ejemplo realizar ejercicios para fortalecer los músculos de la pelvis y la vejiga pueden ayudar a reducir la frecuencia de estos episodios.

(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.alimentacion-sana.com)





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