Hallan una proteína que repara el ADN
Protege a las células frente a los factores que causan mutaciones y previene la muerte de las neuronas. Se sabe que el cáncer se relaciona con mutaciones en los genes, y ello significa que, si éstos se mantienen estables, se puede prevenir el desarrollo de un tumor. Esa estabilidad se conserva gracias a ciertas sustancias que existen naturalmente en el organismo y que se encargan de reparar los daños en el ADN causados por diversos factores ambientales.
En un trabajo que acaba de publicarse en la prestigiosa revista Oncogene, el grupo liderado por el doctor Eduardo Cánepa, profesor en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (Universidad de Buenos Aires), postula que la proteína p19 cumple un papel clave en la reparación de esas lesiones.
"Observamos que las células que tenían abundancia de esa proteína repararon de manera mucho más eficiente las lesiones causadas por distintos agentes, como la radiación ultravioleta o ciertos compuestos mutagénicos", confirma Cánepa, que también es investigador del Conicet y director del Departamento de Química Biológica de la mencionada facultad.
La proliferación celular se halla rigurosamente controlada por un conjunto de moléculas, denominadas quinasas, y conocidas por la sigla CDK (quinasas dependientes de ciclinas). Las CDK hacen que funcione el ciclo celular; es decir, estimulan a la célula para que aumente su tamaño, duplique su material genético y se divida en dos. Este proceso tiene lugar cuando un organismo está en pleno crecimiento, pero en el adulto la duplicación celular se produce sólo en determinados órganos y frente a ciertas situaciones; por ejemplo, ante una herida o una fractura ósea.
La proliferación celular no siempre es buena. Por eso, existen ciertas sustancias que se encargan de detenerla; se las conoce como INK4 (inhibidoras de las qui nasas), y son cuatro, que comparten la función de retener a la célula en un estado de quiescencia. Así, mientras que las CDK son consideradas oncogenes, pues su descontrol puede dar lugar a tumores, las INK4 son conocidas como supresoras de tumores.
Las proteínas inhibidoras de la proliferación celular actúan, sobre todo, cuando las células sufren algún daño que afecta la duplicación del ADN. Si éste está dañado, lo mejor para la célula es no duplicarse. Si la lesión es grave, el camino obligado es el "suicidio" programado o apoptosis: la célula muere en beneficio del organismo.
Así las cosas, los científicos decidieron indagar cómo se comportaban las proteínas supresoras cuando las células eran sometidas a diversos factores mutagénicos. En particular, centraron su interés en una de las cuatro proteínas en cuestión, leer más
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:http://axxon.com.ar)


