"Probamos con diferentes tejidos: células normales, células donde se había estimulado la p19 y otras con déficit de esa proteína. Todas fueron sometidas a radiación ultravioleta, a la acción de mutagénicos y a la proteína betaamiloide, involucrada en el mal de Alzheimer. Y vimos que las células que tenían abundancia de p19 se defendían mucho mejor del daño en su ADN, porque lo reparaban de manera más eficiente", relata la licenciada Julieta Ceruti, primera autora del trabajo. La doctora María Scassa, también miembro del equipo, subraya: "Los tejidos que tenían mayor producción de p19 mantenían la integridad del ADN y tenían menos apoptosis".
La apoptosis es saludable cuando las células que mueren son candidatas a desarrollar un tumor. Pero no es beneficiosa si se trata de neuronas, pues éstas no se replican. "Quizás el hecho de que la p19 abunde en el tejido nervioso se deba a que en ellas no es bueno que haya apoptosis", arriesga Cánepa.
El haber identificado a la p19 como una proteína que, además de ser una supresora de la proliferación celular, se encarga de reparar el ADN y evitar la apoptosis, abre, según el investigador, interesantes perspectivas futuras, no sólo para las terapias antitumorales sino también en relación con las enfermedades neurodegenerativas.
"Si la p19 protege las neuronas de la acción del péptido betaamiloide, involucrado en el Alzheimer, sería una candidata a cumplir un rol clave en la prevención de la neurodegeneración", deduce Cánepa, y concluye: "Nuestro trabajo actual se orienta en ese sentido. Apostamos mucho a indagar cómo evitar la neurodegeneración".
Por su parte, el doctor Alberto Kornblihtt, profesor del Departamento de Fisiología y Biología Molecular y Celular de la Fceyn, e investigador del Conicet, opina: "El trabajo constituye una nueva vuelta de tuerca al conocimiento del control de ciclo celular, tan importante en las opciones que se les presentan a nuestras células: no dividirse, dividirse reguladamente, dividirse descontroladamente (cáncer) o morir (apoptosis)". Para Kornblihtt, "lo más interesante es la posibilidad abierta de que la proteína p19 no sólo participe en los mecanismos para evitar el cáncer, sino también en prevenir específicamente la muerte de neuronas". Y concluye: "El trabajo publicado en Oncogene es de la más alta calidad experimental y conceptual, y demuestra que la ciencia argentina puede competir al mejor nivel".
Centro de Divulgación Científica, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA.
Aportado por Eduardo J. Carletti
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:http://axxon.com.ar)


