Cómo saber si alguien tiene un problema de consumo de alcohol
Hay dos tipos de bebedores con problemas: los de comienzo temprano y los de comienzo tardío. Algunas personas han sido grandes bebedores durante muchos años pero, así como en el caso del tío abuelo Jorge, con el tiempo la misma cantidad de licor les afecta mucho más. Otras personas, como la abuela Betty, desarrollan un problema con el alcohol al llegar a la vejez. En ocasiones, esto se debe a cambios fundamentales en su vida, como los relacionados con el empleo, problemas de salud, o la muerte de amigos o seres queridos. A menudo estos cambios de vida pueden ocasionar soledad, aburrimiento, ansiedad y depresión. De hecho, la depresión en los adultos de mayor edad, a menudo conlleva el mal uso del alcohol. Al comienzo, un trago parece aliviar las situaciones estresantes. Más adelante, el beber puede empezar a causar problemas.
No todos los que toman con regularidad tienen problemas de consumo de alcohol y no todos los bebedores con problemas toman todos los días. Es posible que usted quiera buscar ayuda sea para usted o para un ser querido, si:
- Toma para calmar sus nervios, olvidar sus penas o disminuir la depresión.
- Pierde el interés en la comida.
- Bebe un trago trás otro.
- Con frecuencia toma más de tres tragos en un solo día (Una bebida estándar equivale a una botella de 12-onzas, o una lata de cerveza, o vino con bajo contenido de alcohol, una copa de vino de 5-onzas, o una bebida de 1.5 onzas con 80% de concentración).
- Miente o intenta ocultar sus hábitos con bebidas alcohólicas.
- Bebe solo.
- Se hace daño o le causa daño a otra persona al beber.
- Se embriagó más de tres o cuatro veces el año pasado.
- Requiere más alcohol para sentirse “bien”.
- Se siente irritado, resentido, o irrazonable cuando no toma.
- Tiene preocupaciones médicas, sociales o financieras causadas por el alcohol.
- Cómo obtener ayuda
Los estudios indican que las personas mayores que tienen problemas de consumo de alcohol tienen la misma oportunidad de beneficiarse del tratamiento como la tienen los jóvenes que abusan del alcohol. Para obtener ayuda, hable con su médico. Él/ella pueden asesorarle acerca de su salud, su problema con la bebida y las opciones de tratamiento. Sus entidades locales de salud o agencias de servicios sociales también pueden ayudarle.
Hay muchos tipos de tratamientos disponibles. Algunos, como los programas de ayuda en 12 pasos, han existido durante mucho tiempo. Otros incluyen eliminar el alcohol del cuerpo (detoxificación); tomar medicinas recetadas para prevenir el volver a tomar, una vez que se ha dejado el alcohol, y la consejería individual o en grupo. Los programas más nuevos le enseñan a la gente que tiene problemas de consumo de alcohol a identificar cuáles situaciones o sentimientos suscitan el deseo de tomar, así como diversas maneras de arreglárselas sin el alcohol. Debido a que el apoyo de los miembros de la familia es importante, muchos programas también asesoran a parejas casadas y familiares como parte del proceso del tratamiento. Dichos programas también pueden vincular a las personas con recursos importantes dentro de la comunidad.
Los científicos continúan estudiando los efectos del alcohol en las personas y buscando nuevas maneras de tratar el alcoholismo. Esta investigación aumentará la posibilidad de recuperarse y mejorará las vidas de los bebedores con problemas.
El Instituto Nacional para el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo, parte de los Institutos Nacionales de la Salud, recomienda que la gente de más de 65 años de edad que decide tomar, solamente beba un trago al día. El tomar a este nivel generalmente no se asocia con riesgos para la salud.


