Da resultado el tratamiento para el alcoholismo?
El tratamiento del alcoholismo tiene buenos resultados para muchas personas. Pero, al igual que muchas enfermedades crónicas, existen diferentes grados de éxito en cuanto a los tratamientos. Algunas personas dejan de beber y se mantienen sobrias. Otras pasan por largos períodos de sobriedad con algunas recaídas y hay otras personas a quienes no les es posible dejar de beber en ningún momento. Sin embargo, en cuanto a los tratamientos, queda claro una cosa: cuanto más tiempo se abstenga una persona de beber alcohol, más probabilidades tendrá de permanecer sobria.
Tener problemas con el alcohol significa ser alcohólico?
No. El alcoholismo es solamente uno de los tipos de problemas relacionados con el alcohol. El abuso del alcohol puede resultar igualmente dañino. Una persona puede abusar del alcohol sin que sea necesariamente alcohólica –es decir, esta persona puede beber demasiado y con frecuencia pero aun así no ser dependiente del alcohol. Algunos de los problemas relacionados con el abuso del alcohol incluyen no poder cumplir con las responsabilidades laborales, escolares o familiares; arrestos por conducir alcoholizado y accidentes automovilísticos; así como padecimientos médicos relacionados con la bebida. Bajo ciertas circunstancias, hasta beber alcohol sólo en ocasiones sociales o moderadamente puede ser peligroso –por ejemplo, si se conduce un vehículo, si se está embarazada o si se están tomando ciertas medicinas.
Es verdad que ciertos grupos específicos de personas tienen una tendencia a tener problemas?
El abuso del alcohol y el alcoholismo se extienden a través de sexos, razas y nacionalidades. Cerca de 14 millones de personas en los Estados Unidos –1 de cada 13 adultos– abusan del alcohol o son alcohólicas. En general, sin embargo, hay más hombres que mujeres dependientes del alcohol o que tienen problemas relacionados con el alcohol. Asimismo, los problemas con el alcohol se encuentran más difundidos entre adultos jóvenes, entre los 18 y los 29 años de edad, y se observan menos entre personas de 65 años o mayores. También sabemos que las personas que comienzan a beber a más temprana edad –por ejemplo a los 14 años o antes– aumentan en gran medida la posibilidad de desarrollar problemas con el alcohol en algún momento de su vida.


