Diagnóstico:
La detección de antígeno, pruebas de reacción en cadena de polimerasa, aislamiento del virus y serología pueden utilizarse para identificar infecciones por adenovirus. El tipeaje del adenovirus es usualmente logrado mediante inhibición-hemaglutinación y/ó neutralización con antisueros specíficos a los tipos. Dado que el adenovirus puede ser excretado por largos periodos, la presencia del virus no necesariamente significa que esta asociado con la enfermedad.
Tratamiento:
La mayoría de las infecciones son leves y no requieren tratamiento alguno, o solamente tratamiento sintomático. Debido a que no hay tratamiento específico para el virus, las enfermedades por adenovirus graves pueden ser manejadas sólo tratando los síntomas, y las complicaciones de la infección.
Prevención:
Vacunas han sido desarrolladas contra los adenovirus de serotipos 4 y 7, pero fueron disponibles sólo para prevenir ERA entre reclutas militares. La atención estricta a buenas prácticas de control de infecciones es efectiva para detener los brotes nosocomiales de enfermedad asociada al adenovirus, tal como la querato-conjuntivitis epidémica. El mantenimiento de niveles adecuados de clorinación es necesario para prevenir los brotes de conjuntivitis por adenovirus asociados con piscinas.


