Los asmáticos son más alérgicos a los calmantes

Uno de cada cinco asmáticos sufre además una alergia importante a la aspirina. Son las conclusiones de un nuevo trabajo que revisa todas las investigaciones realizadas hasta la fecha sobre esta relación. El problema es que la mayoría de los sujetos desconoce este hecho y puede sufrir una reacción grave tras algo tan simple como tomar una pastilla para el dolor de cabeza.
Se sabe desde hace tiempo que la aspirina es capaz de producir un ataque asmático grave como parte de una reacción alérgica en algunos pacientes que sufren de asma. Sin embargo, existen dudas sobre el número real de sujetos con el trastorno respiratorio que están en riesgo de tener este problema. Además, la aspirina no es la única culpable, la mayoría de los calmantes que podemos comprar sin receta en una farmacia o solicitar a un camarero en un bar, pueden producirle a un asmático uno de estos ataques.
Una nueva investigación, publicada en BMJ, ha revisado 21 trabajos realizados sobre alergia a aspirina en pacientes con asma y ha evidenciado que nada menos que el 21% de los asmáticos adultos padece este problema. En los niños la cifra sólo alcanza el 5%. Según el trabajo, estos pacientes son también sensibles a la mayoría de los analgésicos de libre dispensación que están disponibles en las farmacias como el ibuprofeno, naproxeno o diclofenaco. En el caso del paracetamol, un analgésico diferente, los casos de alergia se dan sólo en un 7% de los asmáticos.
Todos ellos son medicamentos eficaces a los que recurrimos constantemente para solucionar problemas tan frecuentes como un dolor de muelas, las molestias de la regla o un golpe. Sin embargo, en personas que padecen de asma, su consumo puede desencadenar una reacción asmática grave por un problema de alergia. Dado que el consumo de calmantes es elevadísimo entre la población general y que la mayoría se compran sin receta, los investigadores aconsejan que, de forma rutinaria, todo paciente asmático sea alertado por su médico de la posibilidad de ser alérgico a la aspirina y a otros calmantes.
La recomendación se extiende también a los fabricantes de estos medicamentos: los envases deberían incluir información sencilla y clara avisando de este problema a los pacientes que están diagnosticados de asma.


