Ácaros de polvo
Este es uno de los alergenos más complicados de los que poder deshacerse, al menos completamente, aunque es posible reducir su cuantía. Algunas de las recomendaciones a seguir son:
Para limpiar la casa, en vez de barrer o sacudir el polvo, se usarán aspiradores y bayetas húmedas en el suelo, puertas, mobiliario; y siempre en ausencia del alérgico si es posible.
Intentar prescindir de alfombras, moquetas y cortinas. Los suelos es preferible que sean lisos, de un material fácilmente limpiable, y las paredes deben estar pintadas, a ser posible, con material plástico y que sea lavable. Evitar un exceso de muebles y objetos decorativos que acumulen polvo (almohadones, peluches, posters).
Los libros acumulan gran cantidad de alérgenos. Es aconsejable no guardarlos en el dormitorio y mantenerlos en vitrinas acristaladas
El colchón debe ser de gomaespuma. Y la ropa de cama deberá ser de tejido sintético, fácilmente lavable también. Conviene evitar edredones y colchas. Es aconsejable usar fundas de plástico para recubrir y aislar colchón y almohada.
Animales
Los residuos procedentes de los animales; pelos, escamas, plumas, orina, heces... son una importante fuente de alergenos. Es esencial entonces que cuando una persona reciba la confirmación de que padece rinitis causada por un animal, debiera deshacerse de éste.
Hongos de la humedad
Las esporas, células reproductoras de los hongos, son un contaminante ambiental muy difícil de eliminar. Son, sobre todo, muy abundantes en épocas húmedas y algunas relativamente cálidas, sobre todo otoño y primavera. En casa es necesario eliminar, en la medida de lo posible, las humedades por filtraciones de los baños, las tuberías, lo desagües y las goteras.
Fuente: Instituto UCB de Alergia


