Trigo, alergias y germinados

Se ha constatado que en el 80% de todas las alergias está implicado el trigo. Sabemos también que los grupos sanguíneos A y O comprenden mas de 80% de la humanidad. Estos dos grupos sanguíneos manifiestan una hipersensibilidad al trigo, entre otros alimentos. Esto significa que el trigo, tiene sustancias -llamadas lectinas- que producen, en grupos humanos predispuestos, reacciones adversas de tipo inmunológico, que se manifiestan de muchas maneras.
Sí juntamos la anterior información con el conocimiento de que el trigo es para la mayoría de nosotros el cereal de mayor consumo, nos encontramos frente a un problema de proporciones endémicas.
Existen indicios que relacionan los fenómenos alérgicos, con insuficiencia a nivel de las glándulas suprarrenales, manifestados como una incapacidad para producir la cantidad requerida de hormonas que actúan como anti-inflamatorios y que preparan al organismo para situaciones de crisis (cortisol y adrenalina). Esta insuficiencia se produce en primer lugar por causas heredadas y en segundo lugar por el stress al cual es sometido el sistema. En nuestros días el stress ha ido en aumento y seguirá aumentando en los tiempos por venir. Esto significa que las reacciones alérgicas no van a disminuir sinó a aumentar porque todos los factores implicados están aumentando.
Frente a esta situación tan solo tenemos una solución. Aprender y actuar inteligentemente.
Se ha observado que las sustancias presentes en una semilla, cambian cuando ésta germina. Lo mas interesante, por ejemplo en el caso del trigo, es que aquellas lectinas que afectaban los grupos A y O, dejan de estar allí cuando la semilla de trigo germina. El trigo entonces se transforma en un maravilloso laboratorio vivo y pulsátil de energía, que nos entrega abundancia de enzimas, minerales y proteínas. El trigo deja de ser un alimento nocivo para convertirse en un excelente auxiliar dietético.
En mis investigaciones por la red, descubrí varios sitios que describen las costumbres dietéticas de los Esenios -grupos humanos con intereses místicos, con una larga historia que va mucho más atrás de los tiempos del Nuevo Testamento-. ¿Les sorprendería sí les digo que su dieta era básicamente cruda y que las semillas las consumían germinadas?.
Aquellos que leyeron las listas del Dr. Dadamo, en relación a los alimentos leer más


