La Tacrina
En dos estudios recientes se ha registrado una ligera mejoría en el funcionamiento mental de algunos pacientes con Alzheimer a quienes se les administro una droga experimental. En el primero, después de las 12 semanas, la mitad de los pacientes que recibieron la dosis máxima de tacrina (80 miligramos) mejoraron en lo que respecta el lenguaje y la capacidad de recordar palabras y nombrar objetos. En algunos aspectos del desempeño funcional general la mejoría fue evidente tanto para los médicos evaluadores como para los encargados del cuidado de los enfermos.
En el segundo estudio, los resultados no fueron tan optimistas y en el se observaron escasos beneficios, entre los pacientes que tomaron 80 miligramos de Tacrina al día. En ambos estudios se presentaron efectos colaterales, entre ellos cambios de la función hepática y molestias gastrointestinales.
El Exelon
En pruebas clínicas un nuevo fármaco, el tartrato de rivastigminna (Exelon) mejoró las funciones mentales, la conducta y la capacidad de desempeñar tareas cotidianas, como comer, vestirse y realizar quehaceres domésticos, de un grupo de enfermos de mal de Alzheimer entre leve y moderado. Estos resultados indican que el tratamiento con Exelon podría mejorar la calidad de vida tanto de los enfermos como de quienes los cuidan. El fármaco inhibe la producción de colinesterasa, lo cual aumenta la concentración en el cerebro de acetilcolina, una de las sustancias que actúan sobre la memoria.
Estrógenos y el mal de Alzheimer
Existe la posibilidad de que los estrógenos ayuden a prevenir el mal de Alzheimer o incluso a curar algunos de sus síntomas, lo averiguado hasta ahora es muy alentador a saber que la enfermedad es menos frecuente entre las mujeres que tomaron estrógeno después de la menopausia, y que el deterioro mental senil resulta menos intenso entre las ancianas que siguen sometidas a terapia de restitución hormonal. En experimentos de laboratorio se ha demostrado que los estrógenos estimulan le crecimiento de las neuronas de las regiones cerebrales a las que afecta el mal de Alzheimer.
El olor del recuerdo
El mal de Alzheimer no suele detectarse hasta que ha afectado gravemente la memoria, pero la detención oportuna podría resultar crítica para la eficacia de los tratamientos que se están desarrollando actualmente. Quizás una sencilla prueba de olfato en la que se identifican olores como los del mentol, el cacahuate y el jabón permita diagnosticar la enfermedad en sus inicios.
En un estudio preliminar, un doctor estadounidense, observo a 77 pacientes que presentaban un deterioro mental leve, que es factor de riesgo de la enfermedad. En el lapso de 2 años, 19 la contrajeron. Aquellos que obtuvieron una puntuación bajo en la prueba del olfato pero creían lo contrario resultaron se los menos propensos a la enfermedad.
¿Qué parte del cerebro es la que aprende?
A cada instante nuestro cerebro esta recibiendo innumerables mensajes de todas partes del cuerpo y del mundo exterior a los que casi no prestamos atención. La mayor parte de los especialistas están de acuerdo en que la memoria se almacena al mismo tiempo en diferentes partes del cerebro; no hay un centro de aprendizaje. Esta teoría está apoyada por estudios hechos en personas que han perdido tejido cerebral como consecuencia de una lesión o una enfermedad. En esos casos se pueden olvidar algunos detalles, pero la mayor parte de lo que se aprendió antes todavía se puede recordar.
Estimulantes de la memoria
Ginki biloba: “hay pruebas de que este remedio natural mejora la memoria”, Infunde energía y aumenta la capacidad de atención.
Cafeína: Si esta enfrascado en alguna actividad que exija memorizar, una o dos tazas de café pueden ser de ayuda.
Sueños: Se advierte que no dormir lo suficiente es causa de cansancio, y este, de dificultas para concentrarse; pero también desaconseja el uso de somníferos, pues al día siguiente pueden producir aturdimientos y propiciar olvidos.
Ejercicios: Investigaciones revelan que los animales de laboratorio que se ejercitan corriendo sobre bandas sin fin tienen mayores concentraciones de una proteína cerebral indispensable para la memoria. La gente que hace ejercicio podría mejorar con el tiempo sus facultades mentales, incluida la memoria.


