Celulitis: Fibroedema Geloide Mucoso Subcutáneo

Clásica acumulación de grasa en torno a las caderas y los muslos que es más frecuente en las mujeres. Los depósitos de celulitis tienen una apariencia esponjosa y con hoyuelos que se describe como piel de naranja.
No existe consenso en cuanto al origen de la celulitis. En la bibliografía médica no son frecuentes las referencias a este proceso, y la mayor parte de los médicos lo consideran resultado de un cúmulo de grasa. Sin embargo, existen muchas publicaciones no especializadas sobre las causas y el tratamiento de de la celulitis, ya que es un proceso de interés general.
El término 'celulitis' procede de Francia, donde se ha descrito hace varias décadas.
No todo depósito de grasa que se localiza alrededor de los muslos o caderas es celulitis. Para algunos autores, la celulitis es un proceso exclusivamente femenino, ya que está producido por los estrógenos; para otros autores, los hombres también pueden desarrollar celulitis, sobre todo en torno a la cintura.
La gente ha dado por bautizar con el nombre de "celulitis" a esas repulsivas montañitas de grasa que se ocultan bajo la piel. Si nos fijamos bien en el término "celulitis" veremos que su significado es "inflamación de las células", algo que, en parte, parece responder a la realidad las células grasas van creciendo de tamaño cuando las alimentamos en exceso, o sea, que se "inflaman". Lo que ya no es cierto es que la tan traída y llevada celulitis sea, como dicen los vendedores de cremas, sustancias y aparatos "especiales" para removerla, una grasa de tipo especial, totalmente distinta al panículo adiposo que a todos se nos puede acumular sobre cualquier lugar del cuerpo.
Pero se llama así a los depósitos de grasa que forman una especie de bolsa bajo la piel, con el aspecto característico de hinchazón y una textura parecida a la piel de las naranjas. Usualmente, tales acumulaciones se localizan en las caderas, el bajo vientre, los muslos y los glúteos, y atacan más a las mujeres que a los hombres, debido a diferencias hormonales, constitucionales y fisiológicas.
No obstante haberse hecho tan popular, el concepto "Celulitis" carece de base científica. Para demostrarlo se han realizado numerosos estudios consistentes en biopsias de grasa humana, extraídas de puntos donde se consideraba que existía una acumulación normal y de lugares en que, se decía, se presentaba la configuración "clásica" de la celulitis. Ambas biopsias grasas son perfectamente indistinguibles entre sí cuando se ponen ante el microscopio del investigador y ante los ojos de expertos y profanos. Y su composición química es, por supuesto, idéntica.
La única diferencia en cuanto a la apariencia de la grasa la capa "normal" no presenta un relieve acusado es que la mal llamada "celulitis" surge como una acumulación mayor de tamaño graso en una zona determinada donde, probablemente, las células grasas han crecido demasiado o incluso han surgido otras nuevas después de la adolescencia, ya que la célula grasa puede "nacer", pero no "morirse"; solo se reduce, de ahí la pérdida de turgencia que suele darse en las personas que no hacen ejercicio una vez que han alcanzado su desarrollo completo.
Ahora sabemos que la celulitis es grasa pura, en absoluto distinta de ésta. Se trata, simplemente, de un depósito más nutrido que los demás, ubicado en cualquier punto del cuerpo. Controlar a la celulitis supone, en primer lugar, consumir la grasa a base de dieta adecuada, hacer ejercicios dirigidos muy específicos para la zona de acumulación con el objeto de ayudar a que se remueva la grasa localizada y a que los tejidos se mantengan firmes, acudir a un especialista en la materia para una adecuada orientación y tratamiento, o, si no conseguimos lo que deseamos, queda la opción de la cirugía.
La Celulitis es una enfermedad del tejido conectivo que puede ocasionar variados transtornos de salud.
Las causas de la celulitis son múltiples, entre ellas, la CELULITIS cuyo nombre real es de FIBROEDEMAGELOIDE, se puede describir como una alteración del tejido conectivo (tejido de sostén de la piel y contiene al tejido adiposo).
Tensión nerviosa, stress, cambios hormonales, (adolescencia, embarazo, menopausia), consumo de café, licor y cigarrillos, falta de actividad física, problemas circulatorios, alimentación no adecuada, uso de ropa inadecuada (estrecha), uso de zapatos con tacones, estreñimiento, sobrepeso.
Se piensa que se produce por acumulación de agua y toxinas en el tejido adiposo (grasa). El sistema linfático es el encargado de la depuración de los productos de desecho (toxinas) de los tejidos; si por cualquier razón la circulación linfática no funciona de forma adecuada, acumulan toxinas en ese área. Por tanto la falta de ejercicio y la vida sedentaria son responsables de una alteración de la circulación linfática. También pueden reducir la circulación linfática las alteraciones posturales, la ropa ajustada, los tacones altos, o el hecho de cruzar las piernas: se produce así un depósito de toxinas y agua que condicionan la aparición de celulitis.
Los estrógenos pueden producir una retención de agua, como sucede por ejemplo en los síndromes premenstruales, y algunos los consideran uno de los principales factores causales de la celulitis. El aumento en el número de mujeres que reciben estrógenos sintéticos en forma de píldoras anticonceptivas o en la terapia de sustitución hormonal ha sido considerado una de las principales causas de la prevalencia de celulitis en las tres últimas décadas.
Investigaciones recientes llevadas a cabo en Estados Unidos han demostrado que el contenido en proteoglicanos en la Celulitis difiere del de la piel normal. Existe en el tejido celulítico un mayor número de moléculas captadoras de agua. Los regímenes dietéticos repetidos pueden producir una pérdida de la elasticidad de la piel y contribuir al desarrollo de celulitis.
Sin intención de causar alarma y preocupación excesiva, es importante atacar lo antes posible la celulitis para detener su curso y evitar su reproducción pues por su propio curso normal tenderá siempre a agravarse y nunca a disminuir naturalmente.
Debido al hecho de que la Celulitis es un problema cuyo origen es multifactorial, no es posible atacarla con un solo método, por ejemplo aumentando sólo la actividad física si permanecen inalterados los demás factores. Su tratamiento debe involucrar una serie de técnicas destinadas a sanear el tejido conectivo así como un cambio en los hábitos de la persona que desea realmente erradicarla.
Este tratamiento ha sido probado científicamente y es utilizado en los mejores centros de estética de Europa y es el más completo que se pueda pensar para eliminar la celulitis y garantiza su desaparición en leer más


