La diferencia con los porcentajes registrados en grupos occidentales hace concluir a los autores de esta investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Colorado publicada recientemente en 'Archives of Dermatology', que la incidencia de la enfermedad no puede ser atribuida exclusivamente a factores genéticos. Saber que la dieta y otros factores ambientales influyen en esta dolencia puede tener, a su juicio, importantes implicaciones para los tratamientos anti-acné en las sociedades modernas.
Los carbohidratos refinados podrían ser responsables del acné
El consumo excesivo de cereales y pan refinados, y no el chocolate y comidas grasosas, como se cree, podría ser la causa del acné y las espinillas que afectan a los adolescentes.
La Dra. Loren Cordain y científicos de la Universidad Estatal de Colorado, en Fort Collins, publicaron los resultados de una investigación que demuestra que los carbohidratos refinados desencadenan una serie de reacciones en el cuerpo que contribuyen a elevar la población de bacterias que causan el acné.
"Hay mucha evidencia anecdótica", dijo el Dr. Neil Mann, investigador de nutrición de la Universidad RMIT, en Melbourne, Australia, a la revista New Scientist. El Dr. Mann y sus colegas están planificando probar la teoría y asignarán a 60 adolescentes a una dieta baja en carbohidratos durante tres meses para analizar su impacto. "Hay dermatólogos que dicen que han puesto a adolescentes en una dieta baja en carbohidratos y han visto mejorías. Este será el primer estudio controlado", agregó.
Aunque el acné provoca mucha angustia entre los jóvenes de los países desarrollados, es prácticamente desconocido en algunas sociedades, como los isleños de Kitava, en Papua Nueva Guinea, donde se comen muy pocos alimentos procesados.
Según la Dra. Cordain, los inuitas de Alaska no tuvieron espinillas hasta que se adaptaron a la dieta occidental. "Tal vez el acné no sea el único problema derivado de ingerir grandes cantidades de almidones refinados. También se ha dicho que esta dieta causa alteraciones en la visión y contribuye a la diabetes del adulto", según el artículo publicado en "New Scient".


