Les gustan las mujeres, pero adoptan parte de la estética gay.
Son aquellos a quienes decididamente les gustan las mujeres, pero, al mismo tiempo, son grandes consumidores de cosméticos, revistas de diseño y ropa de moda, características que a más de uno le hacen dudar de su orientación sexual. Y es ahí donde está una de las características más distintivas de estos “nuevos hombres”: a la mayoría les da exactamente lo mismo que piensen que son homosexuales. Un ejemplo: el futbolista David Beckham, quien se pinta las uñas, se hace trencitas en el pelo y posa para revistas gays, sin renunciar a su perfil heterosexual. Algunas características claras hasta el momento: usan jeans de marca, se interesan por el diseño de interiores, cocinan, hacen yoga. Tampoco le hacen asco a la cirugía estética, tienen buenos modales, distinguen una sábana de buena calidad de una que no lo es, saben qué está in y son sensibles.
Según los hallazgos de Euro RSCG, el objetivo de todos los afanes de los metrosexuales es, finalmente, seducir a las mujeres, “cosa que suelen lograr”.
El problema surge para los gays, sostiene el diario y cita al actor homosexual Peter Paige, de la serie “Queer as Folk”, quien se queja de que cada vez es más difícil distinguir entre heterosexuales y homosexuales. Sólo lo consuela que los metrosexuales no son violentos y recalca que “antes, cuando te confundías y le decías gay a alguien hetero, eras candidato seguro a un puñetazo. Ahora te dicen: "perdón, soy heterosexual, pero gracias por el piropo".
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:http://es.wikipedia.org)


