Microinjerto capilar
La zona de donde se extrae el cabello suele ser la parte posterior de la cabeza, por más poblada, y de allí se implantan en los laterales y la parte frontal. El proceso consiste en injertar pequeños grupos de entre uno y tres cabellos, de pelo en pelo. Mediante una pequeña punción, se hace un imperceptible agujero en el cuero cabelludo por donde se introduce la raíz del pelo. Los resultados son mucho más naturales que en los antiguos injertos en los que se implantaban grupos de hasta 18 pelos. Se trata además de una solución duradera ya que los cabellos tomados del propio paciente continúan su ciclo de vida normal pero sobre otra parte del cuero cabelludo.
Eficaz, no milagroso
Este tratamiento es sencillo y poco doloroso pero hay que tener en cuenta que los resultados no son milagrosos. No se consigue una repoblación total de la zona perdida aunque, sin duda, logra una mejoría notable desde el punto de vista estético.
Por otra parte, el paciente logra estos resultados en tan sólo tres o cuatro sesiones muy poco traumáticas; tras las cuales puede realizar sus actividades habituales con toda normalidad. En este tipo de implantes hay que tener en cuenta que, aunque la técnica es importante, la experiencia de quién los realiza es la garantía de obtener unos resultados satisfactorios. Por tanto la recomendación es que se consulte con más de un especialista, experto en microinjerto de cabello y compare sus expectativas con los resultados obtenidos.


