Arbol de Neem para combatir los piojos

Cada año es mismo espectáculo, después de las vacaciones, con el comienzo de la escuela o guardería tenemos que preocuparnos de que los niños no nos traen a casa estos bichitos indeseados, llamados piojos.
Tampoco una higiene muy estricta como la ducha diaria puede prevenir que los cojan.
En contra del prejuicio común se sabe que los piojos prefieren una cabecita limpia y cuando más champú utilizamos más limpios resultan los piojos.
¿Que podemos hacer?
Podemos esperar hasta que el niño empiece a rascarse la cabeza. Si se trata de una infestación de piojos (pediculosis captitis) podemos emplear uno de los productos llamados "Antipiojos" de venta en farmacias o droguerías. Estos productos prometen eliminar la plaga rápido y eficazmente por que llevan pesticidas. En el mercado hay productos que llevan pesticidas sintéticas como la permitrina o pesticidas naturales como el piretro (extracto de crisantemos) que deben matar a los piojos y liendres. En realidad se observa en todo el mundo un aumento de la resistencia contra estos productos - ya no resultan tan eficaces como hace medio siglo, cuando el uso de esos todavía era muy limitado. Tampoco debemos olvidar de que se trata de pesticidas que pueden causar efectos secundarios como malestar, picores, alergias y reacciones de la piel, sobre todo si no seguimos estrictamente las instrucciones de uso o si las usamos muchas veces al largo del año escolar. De ninguna manera se debe emplear estos productos para fines preventivos.
El árbol de Neem (ingles Neem) puede ofrecer una alternativa natural e inocua a los padres que prefieren métodos más saludables. En la India, el país de origen del árbol, utilizan el Neem hace miles de años para combatir todo un catalogo de diferentes plagas.
Toman infusiones de hojas de Neem para liberarse de parasitos intestinales. Emplean ungüentos y cremas de Neem para curar la sarna y también saben liberarse de los piojos utilizando preparados que contienen Neem.
En 1959 el profesor alemán Heinrich Schmutterer observaba en el Sudan un fenómeno sorprendente:
Un enjambre de langostas había comido toda la vegetación. En medio del paisaje pelado destacaron unos arboles en pleno verde eran arboles de Neem. Esta experiencia era el comienzo de la investigación científica sobre Neem como biopesticida.
Hoy en día saben que leer más


