¿Ante qué síntomas recomendaría ir al médico?
Los primeros síntomas en el hombre son que habitualmente empieza a notar una disminución de densidad de pelo en la coronilla o en la zona de las entradas típicas, en la zona de las sienes. Ese es el primer síntoma en los hombres, no que se cae el pelo, sino que empieza a haber claros en esa zona. En el caso de la mujer, el área que más se afecta es lo que llamamos el área coronal, que sería el área que cubriría una supuesta corona que pongamos sobre la cabeza y en esta zona también se empieza a notar que hay una cierta despoblación. Muchas veces no es la caída, no es ver que hay muchos pelos sobre la almohada, sino que empieza a clarear en esas zonas.
¿Son eficaces estos fármacos incluso en aquellos hombres con una herencia genética muy acusada, por ejemplo aquellos que tienen padres y abuelos que perdieron el cabello totalmente?
Sí, absolutamente. Tenemos casuística de años de seguimiento de pacientes que han mantenido el tratamiento y en los que se ha detenido totalmente la aparición de la alopecia. Estos pacientes iniciaron el tratamiento cuando comenzaron a tener los primeros síntomas y hubieran seguido el camino de sus hermanos, de sus padres o de sus abuelos y, sin embargo, a lo largo de 15 años la alopecia no ha avanzado, es decir, se han quedado absolutamente como estaban con 23 ó 24 años, cuando empezaron a utilizar el tratamiento.
¿En el caso de que ya esté todo perdido, ¿hay todavía alguna solución?
Todavía hay algo que se puede hacer. Existe una técnica quirúrgica, muy desarrollada, que es la técnica de trasplante de cabello, que se realiza utilizando micro-injertos de cabellos del propio paciente procedentes de áreas que sabemos que no se afectan por la alopecia, como la nuca. No es una técnica que pueda repoblar esos 100.000 cabellos que tiene el cuero cabelludo del ser humano, pero sí permite mejorar estéticamente la apariencia en zonas donde se ha perdido mucho cabello y no se puede recuperar.


