La tolerancia a los tratamientos suele ser mala. Es aconsejable emplear un corticoide tópico en ungüento, 1-2 veces al día, asociado a medidas higiénicas. Debe vigilarse y en su caso tratarse una posible candidosis sobreañadida.
Los tratamientos tópicos suelen ser ineficaces. Si no se considera justificado un tratamiento sistémico, deben evaluarse medidas cosméticas.
Cuando la extensión de las lesiones impide el tratamiento tópico o haría necesarias dosis con riesgos importantes, debe evaluarse un tratamiento sistémico. Algunos pacientes pueden controlarse con ciclos discontinuos de tratamiento sistémico, alternándolos con otros de descanso o/y de tratamiento exclusivamente tópico. Otros pacientes requieren tratamiento sistémico muy prolongado; en esos casos actualmente se tiende a rotar los tratamientos disponibles, cambiándolos cuando se produce resistencia o riesgo elevado de toxicidad. También puede ser precisa la asociación de varios tratamientos simultáneos.
Actualmente el derivado del ácido retinoico más empleado por vía sistémica para el tratamiento de la psoriasis es el acitretino, a dosis de 0,5-1 mg/kg/día, vía oral.
Su empleo en España está limitado por normas legales a especialistas en dermatología. Los niveles de colesterol y triglicéridos deben ser controlados antes y tras 1 mes de tratamiento.
Su potencial teratogénico exige la adopción medidas anticonceptivas eficaces cuando se va a administrar a mujeres en edad fértil, que deben mantenerse hasta dos años tras su suspensión.
Se puede administrar por vía oral o intramuscular. Las dosis empleadas son bajas, 12,5-50 mg/semana. Requiere controles hematológicos y bioquímicos periódicos. En función de las dosis acumuladas y de los resultados analíticos, puede ser necesario efectuar biopsias hepáticas para decidir la continuación del tratamiento.
Se emplea a dosis de 3-5 mg/kg/día, por vía oral. Exige monitorizar la tensión arterial y los niveles de creatinina. En muchas ocasiones se emplea en ciclos de 6 meses, con periodos de descanso. Tiene el inconveniente de provocar un intenso fenómeno de rebote al retirar el fármaco.
La fototerapia puede efectuarse por medio de exposición solar o empleando lámparas que emiten diversas longitudes de luz UVA y UVB. Con los sistemas de tratamiento más sofisticados y eficaces se determina exactamente el tipo e intensidad de radiación administrada. Puede administrarse en toda la superficie corporal o en zonas limitadas.
La acción de la luz empleada en la fototerapia puede potenciarse por la administración oral o tópica de psoralenos y de breas tópicas. Debido al riesgo de producir quemaduras, su administración debe realizarse sólo de forma controlada.
Los corticoides por vía sistémica sólo están justificados en situaciones críticas, en tanto actúan otros tratamientos de acción más lenta; en ningún caso deben considerarse un tratamiento de base de la psoriasis.
Entre otros fármacos que se emplean en casos graves y con mala respuesta o imposibilidad de uso de terapias más convencionales, se encuentran micofenolato de mofetilo, hidroxiurea, sales de oro y sulfona. En la actualidad se están desarrollando diversos fármacos (anticuerpos monoclonales, proteínas de fusión, etc.), que se agrupan bajo la denominación de terapias biológicas y modificarán de forma importante el esquema terapéutico de la psoriasis.
Bibliografía
Casanova M, Ribera M. Tratamiento tópico de la psoriasis. Piel 1999;14;494-503.
Ferrándiz Foraster C. Dermatosis eritematoescamosas (I). Psoriasis. Eritrodermias. En: Ferrándiz C, ed. Dermatología Clínica 2ª ed. Madrid, Harcourt 2001, pp. 165-175.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.especialistasdermatologia.com)


