- Reduzca las grasas de origen animal y de preferencia a las de origen vegetal en sus comidas
- Disminuya el consumo de proteínas animales
- Aumente el aporte de fibra en la dieta. Evite el estreñimiento, la acción reguladora de las fibras en el transito intestinal son bien conocidas, reducen el tiempo de contacto de eventuales sustancias cancerigenas con la pared del colon. Existe cada vez mas argumentos para pensar que una dieta rica en fibras permite reducir el riesgo de cáncer de colon.
- Consuma los vegetales de tipo brasita como la col de Bruselas, la coliflor, y la remolacha, disminuyen el riesgo de padecer cáncer del intestino grueso.
- Consuma alimentos con vitamina C. El ser humano a diferencia de algunos animales como el conejo y el perro, no puede fabricar esta vitamina, necesita obtenerla de los alimentos, las frutas y los vegetales constituyen la principal fuente natural de vitamina C. Hace años los barcos que realizaban largas travesías no llevaban ningún producto fresco a bordo, debido a ello muchos padecían de escorbuto, afección mortal, resultante de una carencia de esta vitamina. Actualmente no se habla de escorbuto, sin embargo se reflexiona sobre el papel que puede tener a largo plazo un consumo insuficiente de vitamina C en la aparición del cáncer. Esta vitamina puede hacer que ciertos organismos sean más resistentes a ciertos tipos de cáncer como el del pulmón y estómago. No obstante no debemos atribuirle propiedades milagrosas. La vitamina C tiene propiedades preventivas pero no cautivas para las enfermedades cancerosas. Las necesidades de vitamina C se ven aumentadas en situaciones especiales como el stress, el tabaquismo, el alcoholismo, el embarazo y ciertas afecciones víricas. En este caso puede ser útil tomar un suplemento de vitamina C, para garantizar un consumo adecuado. Sin embargo este aporte no debe suplir la ración diaria de verduras que aportan otras vitaminas y minerales. Existe la creencia errónea, de que los cítricos como los limones, naranjas y pomelos, son ricos en vitamina C, sin embargo no se sitúan en el primer lugar entre los alimentos mas ricos en vitamina C, así el caqui el perejil contiene mas vitamina C que los limones y las naranjas. El brócoli y el repollo aportan también cantidades similares a los cítricos. Las patatas contribuyen también a satisfacer nuestras necesidades de vitamina C, pero hay que recordar que esta vitamina disminuye a medida de que pasa el tiempo siendo prácticamente inapreciable en las papas viejas.
- Consuma alimentos que contengan la vitamina A, el poder de los colores. Gracias a sus pigmentos coloreados los vegetales comestibles poseen ciertas propiedades nutricionales, particularmente beneficiosas que una vez consumidas se transforman en el organismo como vitamina A. Estos pigmentos se agrupan bajo el nombre de carotenos siendo el más importante beta caroteno. Podemos encontrarlos en las zanahorias y en otras verduras que proporcionan tintes amarillos, rojos o naranjas, por ello los vegetales coloreados tienen más pro vitamina A que aquellos que no lo son. Esta vitamina tiene una función protectora en nuestro organismo, sobre todo tiene una función muy importante a nivel de la vista, de la piel y de las mucosas. Los estudios indican que un consumo pobre de vitamina A o carotenos podría aumentar la predisposición a padecer ciertos tipos de cáncer.
Para que su dieta le proporcione la mayor cantidad de elementos protectores contra el cáncer, procure consumir cinco o más raciones diarias de frutas y verduras. Una ración equivale a media taza de fruta o verdura cruda o cocida, a una taza de verdura de hoja cruda, a una pieza mediana de fresca de 170 gramos de jugo de fruta o verdura. La dieta ideal tiene bajo contenido de grasa y calorías, alto contenido de fibra, e incluye una variedad de alimentos nutritivos como frutas, vegetales, granos enteros, leguminosas, semillas, nueces, y, si desea, proteínas animales con bajo contenido de grasa.


