Estudio afirma la dermatoscopia como una de las técnicas más apropiadas para el diagnóstico del melanoma

La dermatoscopia, llamada microscopía de epiluminiscencia, se utiliza para diagnosticar las lesiones pigmentadas de
piel porque permite visualizar con una lente de aumento las características morfológicas que el ojo no puede ver. El uso de la dermatoscopia es cada vez más común, no sólo entre dermatólogos sino entre médicos de otras especialidades: oncólogos, pediatras y cirujanos en general.
Se trata de una técnica que permite un mejor diagnóstico dada su alta sensibilidad y especificidad. La Dra. Susana Puig y el Dr. Josep Malvehy, miembros del equipo de Factores Genéticos y Tratamiento del Melanoma Maligno del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y del Servicio de Dermatología del Hospital Clínic de Barcelona, España, en colaboración con otros grupos internacionales, han llevado a cabo un estudio para comprobar la reproducibilidad del diagnóstico in vivo y por vía Internet del melanoma y los demás tumores cutáneos por dermatoscopia. Los resultados obtenidos se han publicado recientemente en el "Journal of the American Academy of Dermatology".
El objetivo principal del estudio consistió en organizar una reunión virtual de dermatoscopia a través de una página web para validar una serie de parámetros de valoración de las lesiones, y comprobar que la sensibilidad para el diagnóstico era igual de buena para todos los métodos utilizados. Se eligieron 40 especialistas internacionales en dermatoscopia para valorar 108 lesiones realizando un diagnóstico en dos fases. En la primera, se utilizó el análisis de patrones en el que el dermatólogo aplica la experiencia de años para distinguir las lesiones benignas de las malignas. En la segunda fase, se utilizaron una serie de algoritmos diagnósticos. Se realizó un estudio histopatológico para conocer el tipo del tejido celular de las lesiones antes de proceder a su estudio dermatoscópico. El esfuerzo realizado por los especialistas fue muy importante (una media de 45 horas de trabajo), y se validaron más de 100 parámetros para cada tumor analizado.
Los resultados obtenidos comprobaron que todos los métodos utilizados tenían la misma sensibilidad, y confirmaron su utilidad para el diagnóstico del melanoma. Cabe destacar que aunque la sensibilidad diagnóstica de la dermatoscopia en cada uno de los especialistas es distinta, viene a ser en los más expertos del 94%, cuando se analiza el acuerdo entre distintos dermoscopistas se obtiene un resultado del 100%. Esto significa que si las lesiones difíciles se pueden consultar y evaluar entre distintos dermatoscopistas, la probabilidad de no diagnosticar un melanoma es casi de cero.


