El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos ha instituido un panel de expertos independiente especializados en la atención primaria y prevención de enfermedades llamado Equipo de Trabajo para Servicios Preventivos de EE.UU. (U.S. Preventive Services Task Force) (1996). Este equipo de trabajo sistemáticamente revisa la evidencia de la eficacia de los servicios preventivos y crea recomendaciones para los mismos. Actualmente, dicho equipo recomienda las pruebas de exploración de rutina para detectar cáncer cervical a todas las mujeres activas sexualmente o que no han perdido la cerviz o cuello uterino:
- La prueba de Papanicolaou se debe empezar a hacer cuando la mujer comience a tener relaciones sexuales
- La prueba de Papanicolaou se debe repetir por lo menos cada tres años
- No hay suficiente evidencia para estar a favor o en contra de establecer una edad límite para hacerse la prueba de Papanicolaou, pero se pueden hacer recomendaciones con base en la noción de que las mujeres mayores de 65 años que se han hecho la prueba regularmente y han obtenido resultados normales constantemente, pueden dejar de hacérsela.
No hay suficiente evidencia para estar a favor o en contra de hacer pruebas rutinarias de detección por medio de la cervicografía y la colposcopía o las pruebas para detectar la infección del virus del papiloma humano, aunque con base en otros factores, podrían no ser recomendables.
Muchas organizaciones, entre ellas la Asociación Americana del Cáncer, el Instituto Nacional del Cáncer, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, la Asociación Médica Americana, la Academia Americana de Médicos Familiares y otras entidades recomiendan que la prueba de Papanicolaou anual se haga a los 18 años o cuando empiecen a tener relaciones sexuales,
y con menos frecuencia, a discreción del doctor y la paciente, si los resultados de tres o más pruebas de Papanicolaou anuales han sido normales.
Las mujeres que ya han pasado por la menopausia deben seguir haciéndose la prueba de Papanicolaou regularmente. Sin embargo, las mujeres a las que se les ha hecho una histerectomía en la que se extirpó el cuello uterino no tienen que someterse a la prueba, a menos que la histerectomía se haya hecho debido a cáncer cervical o a alguno de sus precursores.


