Programa nacional de detección temprana de los cánceres de seno y cervical: los exámenes de detección salvan vidas

Introducción
El Programa nacional de detección temprana de los cánceres de seno y cervical, dirigido por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), ayuda a las mujeres de bajos ingresos, no aseguradas y subatendidas a lograr el acceso a programas de detección que salvan vidas, pues permiten detectar a tiempo el cáncer de seno y el cáncer cervical.
Muchas muertes por cáncer de seno y cáncer cervical podrían evitarse si se aumentaran las tasas de exámenes de detección del cáncer en las mujeres de las poblaciones vulnerables. El número de muertes provocadas por estas enfermedades es desproporcionado entre las mujeres que no están aseguradas o que están subaseguradas. La mamografía y la prueba de Papanicolau (Pap) no están generalizados entre las mujeres que no tienen una fuente de cuidado médico o una fuente habitual de cuidado médico, las mujeres que no tienen seguro médico y las mujeres que emigraron a los Estados Unidos en los últimos 10 años.
Los estudios demuestran que la detección temprana del cáncer de seno y del cáncer cervical salva vidas. Si se realiza a tiempo, la mamografía entre las mujeres a partir de los 40 años de edad podría reducir la mortalidad por cáncer de seno en aproximadamente un 16%, en comparación con las mujeres que no se someten a este examen. Las pruebas de Papanicolaou permiten detectar el cáncer cervical en una etapa temprana, cuando hay altas probabilidades de curación, e incluso prevenir la enfermedad si se tratan las lesiones precancerosas detectadas durante las pruebas.
La mamografía es el mejor método disponible para detectar el cáncer de seno en su etapa inicial, cuando hay más probabilidades de tratamiento, en promedio de 1 a 4 años antes de que la mujer pueda palpar alguna protuberancia. Las mujeres de 40 años de edad en adelante deben practicarse una mamografía de exploración cada 1 ó 2 años.
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