Para una mente sana

Cuidándose desde ahora, usted aumenta las probabilidades de que su segunda juventud sea más satisfactoria —y más memorable.
Para Francisco Montoya, la música es más que entretenimiento. Es ejercicio para el cerebro. Desde que dejó de trabajar —hace 15 años— en la industria del acero en Chicago, Montoya ha estado “forjando” boleros y otros arreglos en su memoria, alimentando así una pasión de toda la vida por la música, y manteniendo su agudeza mental.
En las próximas décadas, se espera que la expectativa media de vida de los latinos llegue a los casi 90 años. Ésas son buenas noticias. Pero con la edad, aumenta el riesgo de desarrollar problemas que pueden limitar nuestras habilidades de razonamiento. He aquí maneras de reducirlo.
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“He cantado en inglés por cerca de seis años, y en español, toda mi vida”, dice Montoya, un guatemalteco de 65 años de edad que canta y toca la guitarra en quinceañeras y otras celebraciones.
Trabajar con arreglos musicales en dos idiomas bien puede ayudar a mantener el cerebro de Montoya flexible, y su memoria, en forma. Aprender un nuevo idioma siendo ya adulto —como lo hizo Montoya hace seis años— parece comprometer más regiones del cerebro y hacerlo trabajar más, según dicen investigadores del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center y del Cornell University Medical College.
El beneficio puede ser un cerebro que funcione de manera más creativa a pesar de tener menos células que cuando era más joven. Por ejemplo, investigadores de la Universidad de Michigan estudiaron imágenes del cerebro y descubrieron que las personas mayores utilizan ambos hemisferios para manejar simultáneamente la memorización y otras funciones. Estos adultos realizaron las tareas tan bien como los voluntarios más jóvenes, quienes las llevaron a cabo principalmente con un solo hemisferio cerebral.
Otra teoría sostiene que el cerebro se fortalece —y posiblemente se agrande— cuanto más trabaja. El Dr. David Espino, que realiza estudios sobre envejecimiento de hispanos en la Universidad de Texas en San Antonio, está entre los que creen en esta teoría. “Es exactamente como el ejercicio”, sostiene Espino. “Cuanto más ejercita usted su cerebro, más grande se hará
el ‘músculo’”.
¿Qué pasatiempos mantienen el cerebro comprometido activamente?
La lectura y los juegos de mesa, los crucigramas, los rompecabezas y la realización de actividades similares —que estimulen el cerebro— son consideradas útiles.
Dime con quién andas
La interacción humana es otra clave para mantener la salud mental. Socializar parecería fácil para los latinos, dado nuestro foco tradicional en la familia. Así y todo, cerca del 25 por ciento de las mujeres y del 16 por ciento de los hombres de origen hispano de 65 años y mayores viven solos.
Tal soledad puede tener un precio si limita el contacto cara a cara. Un estudio de residentes de 65 años y mayores de un suburbio de Madrid encontró que aquéllos que tenían más contactos sociales y se integraban más a la comunidad funcionaban mejor mentalmente. Los españoles más relacionados socialmente obtuvieron mejores resultados en exámenes de aptitud mental y mantuvieron mejor sus habilidades mentales durante un período de estudio de cuatro años.
El aislamiento social puede también aumentar la probabilidad de desarrollar depresión. Una depresión duradera mayor puede dañar temporalmente la región del cerebro que juega un papel esencial en el aprendizaje y la memoria. A causa de esta conexión entre depresión y pérdida de memoria, Espino recomienda encontrar maneras de liberar estrés, especialmente, si usted es proveedor de cuidados o está en otra situación que lo coloca en una leer más


