Alimentos para pensar
- Alimentos ricos en antioxidantes, como brócoli, coliflor, cebollas, ajo, tomates, melones, papas, naranjas y frutas rojas, como arándanos, fresas y uvas tintas
- Pescados que sean ricos en ácidos grasos omega-3: atún, salmón y sardinas
- Alimentos con vitaminas B, tales como frijoles, guisantes, puerco (por el thiamin); panes enriquecidos (por el ácido nicotínico, la riboflavina y el ácido fólico); verduras de hoja, como espinaca y col rizada; y frutas, tales como plátanos y melones (por el ácido fólico)
Muévalo
Una manera de ganarle al estrés, que puede desencadenar en la depresión, es hacer ejercicio físico. Éste hace que el corazón bombee sangre más rápidamente a todas las partes del cuerpo, incluyendo el cerebro.
Las investigaciones sugieren que los beneficios de la actividad física se manifiestan rápidamente. Un estudio de la Universidad de Illinois en Urbana–Champaign sobre adultos mayores encontró que el andar vigoroso, y otros ejercicios aeróbicos, mejora el funcionamiento de partes clave del cerebro. Específicamente, los participantes podrían concentrarse mejor en determinadas tareas y en la toma de decisiones. Los científicos concluyeron que el ejercicio apropiado podría producir más conexiones entre ciertas células cerebrales para mejorar su comunicación y la respuesta a determinadas tareas.
¿Qué ejercicios son mejores? La variedad puede ser importante, no solo en términos del tipo, sino de la complejidad. Un estudio encontró que voluntarios mayores de edad realizaron mejor sus pruebas físicas después de 10 semanas de ejercitarse en caminatas. Pero los que bailaron el tango en vez de caminar fueron más capaces de hacer muchas tareas simultáneas, un proceso complejo de pensamiento.
Un estudio realizado a voluntarios de más de 65 años, este 2006, encontró que realizar ejercicios, por lo menos tres veces a la semana, aparentemente reduce en un tercio el riesgo de desarrollar demencia senil. Los participantes que informaron ser muy sedentarios en el pasado, parecieron ser los que más redujeron ese riesgo. La American Heart Association sugiere realizar 30 minutos de ejercicio al día, todos o casi todos los días (pero no lo haga sin preguntar a su médico). Y el ejercicio quizás ofrezca otros beneficios, aun cuando en el pasado no haya sido un hábito.
Maria Sosa, de 63 años, que empezó a hacer ejercicio nuevamente en el 2004, asiste a clases de baile, juega al billar y entrena para competencias de caminata con el fin de mantener la agudeza mental. “Mi mente está siempre trabajando”, dice Sosa. Ella dice que quiere evitar el destino de su madre mexicano–estadounidense, quien murió en sus 60 a causa de su deteriorada salud, debido a la cual perdió también la memoria.
Algunas señas de demencia
Estas señales no necesariamente indican que se sufre de demencia y no todos los que sufren demencia presentan estos síntomas. Pregunte a su médico.
- Pérdida reciente de la memoria.
- Dificultad para realizar tareas que les son familiares.
- Problemas con el lenguaje.
- Desorientación en cuanto a tiempo y espacio.
- Mal juicio.
- Problemas con el pensamiento abstracto.
- Poner las cosas fuera de sitio.
- Se extravía
- Cambios de temperamento.
- Cambios en la personalidad.
- Pérdida de la iniciativa
Por Barbra Rodríguez


