La finalidad del tratamiento consistirá en mantener una higiene cutánea y rehidratar al máximo la piel, flexibilizarla, mejora la tonicidad cutánea y subcutánea y ayudar a la circulación.
Para ello combinar maniobras o manipulaciones estimulantes que ayuden al tono muscular, provocando una mayor afluencia en los tejidos, produciendo un buen intercambio celular a través de fricciones, pellizcos y tecleos será una buena propuesta, siguiendo las líneas de tensión de la piel, las mismas que seguirá el profesional médico en su intervención (siempre que la piel y su biotipo lo permita) alternado con sesiones de drenaje linfático.
Esta última técnica se puede realizar inclusive un día antes de la cirugía, pues activamos todas las condiciones fluídicas que estarán comprometidas como así también los ganglios linfáticos regionales de la zona a operar. Esto permitirá una mejoría en las condiciones de reparación y respuesta al acto quirúrgico, reforzando toda la acción inmunológica y liberando el medio intersticial de toxinas.
Para el período pos-operatorio los planes de trabajo se reducen, al menos en las primeras etapas. Y frente a la derivación de cirugía y el profesional especializado, el drenaje linfático será el método por excelencia. El edema es una respuesta obligada al estrés que sufre la piel y el resto de los tejidos durante la operación que se forma a partir de que se han realizado las suturas de reparación. Aunque es una reacción normal está claro que está congestión bloquea todas las comunicaciones vasculares y crea como un "islote" que debe ser ayudado para su conexión con la circulación general.
La cosmetología estrecha entonces el vínculo con la cirugía plástica, siguiendo en todo momento sus indicaciones, esperando la autorización para comenzar con la propuesta, y marcando cada observación, aun aquellas sin importancia.
Esta técnica se aplica casi de forma inmediata (el cirujano indicará el preciso momento) y será la mejor garantía preventiva de los problemas cicatrízales, inflamación y adherencias.
La recuperación se realiza más rápido, la molestia funcional y las tensiones de los tejidos se alivian ya que el drenaje linfático es reconocido por su efecto sedante sobre las terminaciones nerviosas y por actuar en una acción vago simpática
"El trabajo en equipo es el motor que permite a las personas comunes obtener resultado no comunes".
Ana Maria Sovran
Cosmetóloga hospitalaria


