Una liposucción suele durar entre 1 y 2 horas, pero el tiempo es variable (desde 30 minutos a varias horas) dependiendo del área y la cantidad. Inicialmente, se realiza una pequeña incisión, suficiente como para poder introducir un tubo hueco denominado cánula de liposucción.
Tras la cirugía se pueden colocar tubos de drenaje bajo la piel durante 2 ó 3 días para disminuir la posibilidad de que se acumulen fluidos. Se colocará una faja, medias o vendaje elástico sobre la zona tratada para controlar la hinchazón y el sangrado y para ayudar a la piel a adaptarse al nuevo contorno. Suele ser necesario llevarlo durante 2 ó 3 semanas, y luego sólo durante el día durante unas semanas más, dependiendo de las instrucciones de su cirujano plástico. También pueden administrarse antibióticos para prevenir la infección. No espere tener un aspecto óptimo justo después de la cirugía; además se encontrará más pesada debido a el exceso de fluidos que se administran. Las áreas liposuccionadas estarán hinchadas y con hematomas y se puede tener una sensación de quemazón. El dolor puede aliviarse con la medicación prescrita por su cirujano plástico. Puede perder sensibilidad en la zona tratada; no se preocupe, retornará.
La curación es un proceso gradual. Su cirujano plástico le indicará que comience a caminar tan pronto como le sea posible (para prevenir la formación de trombos venosos en las piernas), pero no realice actividades intensas durante 2 a 4 semanas. Los puntos serán retirados entre los 5 y 10 días, y podrá volver a trabajar en 2 ó 3 días, o como mucho, tras 2 semanas desde la intervención, dependiendo de la extensión de la liposucción y de las recomendaciones de su cirujano. El hinchazón y los hematomas desaparecerán en el primer o segundo mes tras la liposucción; sin embargo, una mínima inflamación puede mantenerse durante 6 o más meses.
La liposucción es una técnica segura, siempre y cuando se seleccione bien al paciente, el quirófano esté bien equipado y sea realizada por un cirujano plástico cualificado. Sin embargo, en algunos casos se pueden producir complicaciones, sobre todo cuando se extraen cantidades altas de grasa en una sola vez. Otra complicación infrecuente, aunque posible, es la acumulación de líquido (que debe ser drenado) y la lesión de la piel. Aunque las complicaciones serias son muy raras, la infección y la pérdida excesiva de líquidos pueden provocar una situación grave. Se pueden reducir los riesgos escogiendo a un cirujano plástico cualificado, que realice esta técnica en una clínica autorizada y siguiendo detenidamente sus instrucciones. Las cicatrices de la liposucción son mínimas y situadas estratégicamente para que queden escondidas, incluso cuando llevamos bikini. Sin embargo, pueden presentarse algunos problemas estéticos, independientemente de la experiencia del cirujano plástico, como pueden ser las ondulaciones sobre la piel tratada, cambios de pigmentación que pueden ser permanentes si nos exponemos al sol. En algunos casos pueden producirse asimetrías que exijan una segunda intervención.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:http://www.cirugia-plastica-estetica-lifting-botox-mamas.paginadigital.com.ar/)


