Qué es la diabetes? las tres formas más comunes de diabetes

La diabetes es una enfermedad que impide que el organismo utilice correctamente la energía de los alimentos. Se manifiesta cuando el páncreas no produce insulina o cuando sí la produce pero el organismo se resiste a la acción de esta hormona. La insulina es una hormona necesaria para poder utilizar el azúcar de la sangre (glucosa) como fuente de crecimiento y energía. La glucosa pasa del torrente circulatorio sanguíneo a las células corporales, donde se transforma en energía. La glucosa se podría definir como "el carburante del organismo"; se encuentra en el torrente circulatorio y procede de la digestión de los alimentos, con el fin de ser consumida por las células.
Las tres formas más comunes de diabetes son:
Diabetes tipo 1 (D.M.1): el páncreas deja de producir insulina. Para sobrevivir, la persona debe recibir insulina mediante inyecciones o con una bomba de insulina. Esta enfermedad representa el 5-10 % del total de población diabética. La D.M.1 se manifiesta sobre todo en niños y adultos jóvenes, y es responsable aproximadamente del 10 % de los casos de diabetes en todo el mundo. La esperanza de vida de un paciente con D.M.1 es 15 años menor que la de la población general.
Diabetes tipo 2 (D.M.2): es un trastorno metabólico resultante de la incapacidad del organismo para fabricar suficiente insulina o utilizarla correctamente. Suele aparecer en la edad adulta y es la forma más frecuente de la enfermedad, responsable del 90-95 % de los casos de diabetes. Se suele controlar con dieta y ejercicio, medicamentos orales y, en algunos casos, con insulina. Los datos de diversos estudios clínicos indican que la obesidad y el aumento de peso se asocian a un aumento del riesgo de D.M.2. Las personas con riesgo de padecer D.M.2 deben seguir las recomendaciones habituales para prevenir la enfermedad (véase la sección sobre prevención).
Diabetes gravídica o del embarazo sólo aparece durante gestación. Como la D.M.2, la diabetes del embarazo es un trastorno metabólico que resulta de la incapacidad del organismo para fabricar suficiente insulina o utilizarla correctamente. Al contrario que otras formas de diabetes, la del embarazo es temporal y suele desaparecer después del parto. No obstante, las mujeres que experimentan diabetes gravídica corren más riesgo de padecer D.M.2 en el futuro, y deben seguir las recomendaciones habituales para prevenir la enfermedad (véase la sección sobre prevención).
El paciente diabético necesita medir la concentración de glucosa en la sangre, ya que a menudo puede ser excesiva o insuficiente. Cuando la cantidad de glucosa en sangre está por debajo de los límites normales se denomina hipoglucemia, por el contrario, cuando se superan éstos límites se entra en una situación de hiperglucemia. Cualquiera de estas dos situaciones dan lugar a complicaciones agudas y requieren atención inmediata.
Si no se trata la diabetes adecuadamente se corre el riesgo de padecer complicaciones crónicas tales como ceguera, insuficiencia renal y amputaciones. Además, actúa como factor de riesgo muy importante en las enfermedades cardiovasculares y la impotencia sexual.
En la actualidad la diabetes no tiene curación. Los pilares fundamentales del tratamiento son la administración correcta de insulina y el buen control de la glucemia (véase el estudio DCCT).
¿Quién corre riesgo de padecer Diabetes de tipo 1?
No se conoce ningún método para prevenir la Diabetes de tipo 1 (D.M.1).
La D.M.1 afecta aproximadamente igual a los varones y a las mujeres. La edad de inicio suele ser inferior a los 20 años y las personas con antecedentes familiares de D.M.1 son más proclives a padecerla.
Según la Organización Mundial de la Salud, la D.M.1 es menos frecuente en la mayor parte de las poblaciones africanas, asiáticas y de indios americanos. Algunos países de Europa septentrional, como Finlandia y Suecia, tienen tasas elevadas de D.M.1. Se ignoran los motivos de estas diferencias.
El tratamiento correcto de la D.M.1 es básico para evitar o retrasar las complicaciones de la enfermedad (véase cómo prevenir las complicaciones de la diabetes).
Síntomas de la Diabetes de tipo 1
Algunos síntomas de la diabetes son más llamativos que otros. La elevación o reducción de la concentración de glucosa en sangre y orina sólo puede detectarse con análisis de laboratorio. El aumento de la concentración de glucosa contribuye a muchos de los síntomas de la diabetes.
Los síntomas de la Diabetes de tipo 1 (D.M.1) más llamativos son:
- Aumento de la sed y deshidratación
- Micciones frecuentes
- Hambre, acompañado de pérdida de peso
- Visión borrosa
- Debilidad, cansancio o somnolencia
- Vómitos o náuseas
- Irritabilidad repentina
Los síntomas de la D.M.1 pueden aparecer muy deprisa. En caso de duda, consulte a su médico.
Monitorización de la glucemia
La clave de cualquier tratamiento de la diabetes reside en el control de la glucemia. Si no se conoce la concentración de glucosa en la sangre, ningún tratamiento de la diabetes puede tener éxito.
Cómo se controla la glucemia
Muestras de sangre del pulpejo del dedo
Para controlar la glucemia se utiliza normalmente un medidor de la glucosa en sangre. Se pone una gota de sangre (que se suele obtener del dedo) en una tira reactiva y a continuación, se introduce la tira en un aparato electrónico, donde se muestra la cifra de glucemia.
Los medidores de glucemia difieren en el tamaño, en el tiempo que tardan en proporcionar un resultado, en la memoria, capacidad de descarga y en el tamaño de la muestra necesario para hacer una determinación. Los más avanzados funcionan con una gota de sangre muy pequeña (hasta 1 microlitro), pueden trasmitir toda su información a un ordenador y ofrecen el resultado sólo en unos segundos.
La nueva tecnología y la posibilidad de analizar muestras cada vez menores permite obtener sangre de otros puntos, por Ej. el antebrazo en lugar del pulpejo del dedo.
Sistema de monitorización continua de la glucosa
En los últimos años se han comercializado para el uso clínico habitual aparatos para la monitorización continua de la glucosa. En la actualidad, los médicos disponen de esta tecnología y la usan como una herramienta de tratamiento de los pacientes, para comprender mejor cómo responden a la administración de insulina. El sistema de monitorización continua de la glucosa se coloca en el abdomen del paciente (se introduce un sensor diminuto bajo la piel) y registra la concentración de glucosa (normalmente lo hace cada cinco minutos durante tres días). Los datos registrados son descargados a un ordenador para que el paciente y el médico los revisen y comprendan mejor el funcionamiento del metabolismo de la glucosa. Este tipo de sistema proporciona a los médicos información completa de la situación del paciente.
Tratamiento diario
Cómo afectan los alimentos a la glucemia
Tanto si padece Diabetes de tipo 1 (D.M.1) como de Diabetes de tipo 2 (D.M.2), lo que come, cuándo lo come y cómo lo come afecta a su glucemia. La glucosa es el principal azúcar que se encuentra en la sangre, y la principal fuente de energía del organismo. Si padece diabetes (o alteración de la tolerancia a la glucosa), su glucosa en leer más


