Lucha contra el mal aliento
Mal aliento...halitosis, como usted quiera llamarlo, es algo que casi todos nosotros sufrimos alguna vez en nuestras vidas. Entonces, ¿qué causa esta fuente eterna de rechazo y qué se puede hacer al respecto?
Encías infectadas
Esta puede ser una de las causas más obvias del mal aliento. Para volver a tener nuestras encías en forma, cepille frecuente y cuidadosamente con cepillo suave y adquiera el hábito de usar hilo dental. Su dentista puede aconsejarle respecto al tratamiento adecuado para todos sus problemas dentales.
Dientes sucios
"Hay más animales viviendo en la escoria de los dientes de un hombre", señala un científico del siglo XVII, "que hombres en todo el reino". Haya o no verdad en esto, los dientes pueden ciertamente juntar una considerable cantidad de residuos que producen olor. Lo mejor para mantener al mínimo la cantidad de bacteria bucal es cepillar (con dentífrico o sin él) o aun simplemente enjuagar la boca con agua.
Una lengua hedionda
Muchos dentistas sostienen que es más eficaz mantener una lengua limpia que los dientes limpios para eliminar el mal aliento. El cepillado de la lengua es algo que los romanos hacían normalmente; Mahoma también alienta a sus seguidores a practicar esta costumbre. Cepíllese suavemente con un cepillo suave y evite llegar a la parte de más atrás de su lengua, ya que esto podría ocasionarle arcadas.
Un estómago vacío
Sí, saltear comidas puede producir aliento fétido, ya que se reduce la producción de saliva necesaria para quitar las bacterias de los dientes, la lengua y las encías. El estrés también puede dar lugar a una boca seca, lo que ocasiona un doble problema, ya que se agrega al aumento de ácido estomacal producido por el mismo estrés. Mascar chicles y comer pastillas pueden aumentar el flujo de saliva, al igual que bocadillos entre las comidas, como frutas frescas y verduras.
Fumar
Debido a que produce sabor agrio en la boca e interrumpe la digestión, el fumar se vinculó al mal aliento durante siglos. Masticar tabaco también puede deteriorar el aliento.
Uso excesivo de enjuagues bucales
Aunque resulte irónico, los enjuagues bucales pueden, en realidad, empeorar el problema del mal aliento irritando el tejido bucal, si bien enmascara al mal olor temporalmente. En un caso de emergencia, pruebe enjuagar con una mezcla de agua y algunas gotas de aceite de menta.


