Técnicas de concepción

La fecundación in vitro
Es una técnica minuciosa que requiere un método riguroso y equipos sofisticados y que, en buenas manos, da muchas satisfacciones. La fecundación no se produce en su medio natural, sino en el laboratorio, lo que permite un control estricto por parte del equipo de biólogos.
- El primer paso en esta técnica es conseguir un control farmacológico del ciclo de la mujer. Para ello se emplean ciertos medicamentos que deben ser administrados en días sucesivos. Además, una estimulación farmacológica de la ovulación permite obtener varios óvulos en un solo ciclo, lo que aumenta las posibilidades de éxito porque se pueden escoger los mejores.
- El seguimiento de la ovulación se realiza mediante ecografías y análisis seriados y cuando se observa que existen suficientes folículos y que éstos son del tamaño adecuado, se realiza una punción guiada por ecografía. Esto se realiza de forma ambulatoria en quirófano y se emplea anestesia regional o sedación.
- Los óvulos que reúnan las condiciones adecuadas se colocan en unos pocillos de vidrio especiales, junto con el semen, donde se fecundarán (in vitro). Este paso del procedimiento ha servido para bautizar esta técnica con el nombre que la ha hecho popular. Se necesitan unos 50.000 espermatozoides para cada óvulo, los cuales deben cultivarse juntos durante unas horas.
- Antes de emplearse para la fecundación, el semen debe ser preparado. Este proceso se realiza al mismo tiempo que se escogen en el laboratorio los óvulos que van a ser empleados.
- Al cabo de unos dos o tres días se identifican los embriones obtenidos en la fecundación de los óvulos. De éstos se transfieren dos o tres al útero de la mujer, con una técnica similar a la inseminación artificial. Habitualmente sólo se implantará uno de ellos, pero debe tenerse en cuenta que también pueden ser más los que se desarrollen. leer más(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.eugin.net)


