¿Cómo se maneja?
Uno de los aspectos más importantes, es el analizar las causas de la enfermedad y suprimirlas.
Así, la evolución y el pronóstico serán más favorables si:
- Se elimina la inhalación de agentes irritantes como los humos y polvos de las industrias y los alquitranes del tabaco.
- Se combaten las infecciones.
- Se recomienda una alimentación balanceada y en general, un régimen de vida que favorezca a las defensas orgánicas.
El empleo de antibióticos específicos es un aspecto indispensable en el esquema de tratamiento cuando existe una infección sobreagregada (Trimoxal) (Saver).
La administración simultánea de broncodilatadores y antiinflamatorios es de utilidad para mejorar de inmediato la función respiratoria y evitar el broncoespasmo (cierre de los conductos respiratorios).
Como la retención de secreciones bronquiales incrementa la irritación e inflamación de los conductos aéreos y favorece la proliferación de gérmenes, la administración de mucolíticos (Klas) es útil en estos casos.
Es evidente que el estado general del enfermo debe recibir atención especial, pues de ello depende en gran parte una buena respuesta a la terapéutica empleada, la vigilancia estrecha en aspectos generales como dieta e hidratación adecuadas, así como la adaptación de las actividades físicas al grado de la capacidad respiratoria, asegura que los pacientes con un proceso bronquítico tendrán un restablecimiento más integral.
Es por esto que la terapéutica engloba además rehabilitación respiratoria, ventiloterapia y fisioterapia.


