Nuevos tratamientos para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica
Existe una importante necesidad de desarrollar nuevos tratamientos que controlen los procesos inflamatorios y destructivos de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Si bien la enfermedad suele tratarse con las drogas desarrolladas para el asma, esto con frecuencia no es apropiado porque los procesos inflamatorios de ambas entidades son marcadamente diferentes. El tratamiento racional depende del conocimiento de los procesos subyacentes de la enfermedad, y recientemente se han logrado progresos en la comprensión de sus mecanismos celulares y moleculares. La EPOC involucra una inflamación crónica de las pequeñas vías aéreas y del parénquima pulmonar, con la presencia de neutrófilos, macrófagos y linfocitos T (CD8+) citotóxicos. Esta inflamación lleva a la fibrosis con estenosis de las pequeñas vías aéreas (bronquitis crónica obstructiva) y destrucción del parénquima pulmonar por la acción de varias proteasas (enfisema). La principal causa de la EPOC es el tabaquismo, y el abandono del hábito es la única intervención terapéutica conocida que reduce su avance. Para lograrlo se realizan técnicas conductistas y tratamientos con parches de nicotina, pero la tasa global de abandono es baja (5% al 15%); el antidepresivo bupropión parece ser más efectivo comparado con los parches de nicotina y el placebo.
Entre los nuevos broncodilatadores el bromuro de tiotropio es un anticolinérgico de acción prolongada que con una inhalación diaria es más efectivo en pacientes con EPOC que el ipratropio en cuatro dosis diarias; además, con su uso se ha comprobado una disminución de las exacerbaciones, por lo que se estima que será el broncodilatador de elección en estos enfermos.
La EPOC se caracteriza por inflamación neutrofílica, por lo que se han investigado los mediadores inflamatorios que aumentan el estrés oxidativo. Los inhibidores del leucotrieno B4, como el LY29311, inhiben la actividad quimiotáctica de los neutrófilos en el esputo de los pacientes con EPOC, lo que indicaría su potencial valor clínico. Se están desarrollando antagonistas selectivos de los receptores LTB4, aunque existen problemas en esta clase de fármacos por la presencia de efectos adversos.
El bloqueo de anticuerpos de interleuquina 8 (IL-8) y otras quimoquinas relacionadas inhiben ciertos tipos de inflamación neutrofílica en animales de experimentación. Está en estudios clínicos un anticuerpo monoclonal humano para IL-8. También están en desarrollo inhibidores de CXCR2, que es un receptor de alta afinidad de la familia de las interleuquinas.
La grave emaciación que se observa en algunos pacientes con EPOC podría estar causada por apoptosis del músculo esquelético, que es el resultado del aumento de los niveles circulantes del factor de necrosis tumoral alfa (TNFa). El anticuerpo infliximab y los receptores TNF solubles (etanecerpt), que son eficaces en otras enfermedades crónicas como la artritis reumatoidea y la enfermedad inflamatoria intestinal, podrían ser también eficaces en la EPOC, pero existen problemas en la administración a largo plazo. Otras opciones en la investigación terapéutica son la inhibición de la enzima convertidora leer más
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.compumedicina.com.mx)


