Incontinencia urinaria

Se calcula que un 35% de las mujeres está afectada de esta dolencia en algún momento de su vida. Entre los 30 y los 60 años se reduce al 25%, aumentando después de los 80 años.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud del año 2003, en España fueron diagnosticadas de incontinencia urinaria 3.255.539 pacientes.
La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina. Esta patología no es dolorosa pero resulta altamente molesta. Un alto porcentaje de las mujeres que la padecen se sienten social y psicológicamente mal ya que en muchos casos están pendientes de si se nota o no su problema. También afecta sus relaciones con la pareja ya que esta incontinencia con frecuencia se manifiesta durante las relaciones sexuales.
Las causas pueden se debidas a un esfínter débil o a una vejiga hiperactiva.
En el primer caso, la válvula de salida de la orina deja escapar el líquido con mucha facilidad (cuando la persona ríe, tose o estornuda). Aunque las causas no son sabidas hay tres factores que causan pérdida de elasticidad y tensión en el suelo pélvico: los partos, la menopausia y la obesidad.
En el segundo caso, las causas suelen ser la obstrucción de la vejiga (enfermos de próstata), problemas neurológicos (esclerosis múltiple, envejecimiento, espina bífida) y otras causas aún desconocidas.
Con un tratamiento adecuado la incontinencia urinaria tiene cura.
Hay diversos procedimientos para su tratamiento:
Tratamiento conservador
Este tratamiento está basado en métodos de reeducación vesical, terapias de modificación de la conducta o fisioterapia de los músculos del suelo pélvico. Entre el 60 y el 70 por ciento de mujeres que lo sigue de forma correcta y bajo el control de un profesional mejoran sustancialmente.
La reeducación de la vegija intentando que la paciente retrase la micción siguiendo un programa de intervalos es un método que hay que combinar con terapias de modificación de la conducta. La paciente debe controlar su peso, la ingesta de cafeína así como el volumen de líquidos según la capacidad de su vejiga.


