Factores asociados al consumo del tabaco entre las mujeres
- Es más probable que las jóvenes que se inician en el consumo de tabaco tengan padres o amigos que fuman que las no fumadoras. Además, tienden a ser menos comunicativas con sus padres y familiares y, en cambio, acercarse más a sus amigos y grupo social. Perciben la preponderancia del hábito de fumar como más alta de lo que realmente es. Son más propensas a actitudes riesgosas y rebeldes. Es menos probable que participen en actividades escolares y religiosas. No conocen bien las consecuencias negativas del fumar y la adicción a la nicotina. Creen que mediante este hábito controlan su peso y su malhumor y tienen una imagen positiva del fumador.
- Las mujeres que continúan con su hábito y las que realizan intentos frustrados por abandonarlo suelen tener un nivel educativo y laboral menor al de las que logran dejar de fumar. Además, suelen mostrar una adicción más pronunciada al cigarrillo, tal como se evidencia en el número mayor de cigarrillos que fuman cada día, por estar menos motivadas para dejar el hábito, contar con menos apoyo social para ello y tener menos confianza en la capacidad de resistir la tentación de fumar.
- Las mujeres continuamente han sido el objeto de la publicidad del tabaco y las empresas tabacaleras han producido marcas específicas para el público femenino, tanto en los Estados Unidos como en el resto del mundo. Infinidad de ejemplos de avisos y promociones publicitarias sobre el tabaco que tienen como objeto al público femenino indican que dicha comercialización gira en torno de los conceptos de deseo social e independencia. La comercialización de la industria tabacalera - incluidos el diseño de producto, la publicidad y las actividades de promoción, es un factor que ejerce influencia en la vulnerabilidad e iniciación al hábito.
- La cobertura en los medios de comunicación de las consecuencias que acarrean el uso de cigarrillos se ha visto obstaculizada por la dependencia que estos medios de comunicación tienen de los ingresos que obtienen de la publicidad pro-tabaco orientada a la mujer, sumado al auspicio de las empresas tabacaleras de acontecimientos sociales relacionados con la moda femenina, el arte, los deportes y la política, entre otros. De esta manera, se ha silenciado la crítica por parte de figuras femeninas de renombre a la industria tabacalera.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.cdc.gov/spanish/)


