La nueva técnica no precisa sedación y se realiza en menos de 40 minutos frente a las dos horas que dura la exploración visual. Una vez preparado, el paciente se tumba en la mesa del escáner, se le coloca un pequeño tubo que introduce aire por el ano y se realizan varias tomas de imágenes radiológicas mientras contiene la respiración. No sorprende que casi el 70% de los pacientes estudiados se inclinaron en una encuesta por el nuevo método. Este examen virtual requiere, igual que el convencional, que el paciente se prepare con una dieta especial y la aplicación de irrigaciones para limpiar el intestino antes de la prueba. Sin embargo, no necesita sedación y reduce algunos peligros como la perforación del intestino que a veces se produce con el colonoscopio.
A pesar de todo, para algunos profesionales, existen argumentos en contra de la aceptación de este método como práctica generalizada de detección precoz del cáncer de colon. La limitación principal es que, de encontrarse algún pólipo sospechoso, el paciente deberá realizarse obligatoriamente una nueva exploración por el molesto examen tradicional. Queda además por definir qué hacer con los pequeños pólipos - inferiores a 10 mm - que descubre la colonoscopia virtual. Hasta ahora, con el método tradicional se extirpaban directamente, aún no siendo excesivamente peligrosos. Sin embargo, la nueva técnica sólo 've' el colon desde fuera.


