El síndrome del intestino demasiado permeable es muy común. Hay muchas personas que lo sufren sin saberlo. También es complicado, ya que puede dar lugar a una serie de síntomas crónicos y, a veces, difíciles de tratar. Sin embargo, tiene tratamiento y puede ser completamente curado.
Tratamiento para el síndrome del intestino demasiado permeable:
Hay tres pasos a seguir en el tratamiento del síndrome del intestino demasiado permeable:
1) Eliminación de las causas:
- Reduce al máximo irritantes como cereales con gluten, picantes, alcohol, té y café, comidas fritas y carne roja.
- Elimina el trigo y los productos lácteos y cualquier alimento que se sospeche pueda estar causando alergias o intolerancias.
- Evita el tomar drogas antiinflamatorias.
- Trata cualquier infección de levadura, parásitos o bacteria que pueda existir (ver capítulos "Candidiasis crónica" y "Parásitos: los pequeños intrusos").
2) Mejora de la función del intestino:
- Mastica correctamente los alimentos.
- Ingiere alimentos altos en fibra como vegetales, frutas y legumbres (evitar el salvado de trigo porque es un irritante).
- Toma una combinación de bacteria beneficiosa que incluya Bifidobacterium bifidum y Lactobacillus acidophilus.
- Usa enzimas vegetales digestivas y ácido clorídrico (en forma de betaína hidroclórida con pepsina) en cada comida.
3) Reparación de la membrana intestinal:
Hay diferentes sustancias altamente beneficiosas para la reparación, entre ellas se encuentran:
- Aminoácido L-glutamina que tiene fabulosos poderes reparadores. Es una gran fuente de energía para las células intestinales.
- Antioxidantes y cofactores para producir enzimas antioxidantes: glutatión, cisteína, ácido lipoico, vitaminas C, E, betacaroteno, y minerales zinc, cobre, manganeso y selenio.
- Ginkgo Biloba que aumenta la microcirculacion y tranporte de nutrientes al hígado y otros tejidos, además de ser un potente antiinflamatorio.
- Sulfuro, el cual reduce la inflamación y repara la membrana intestinal. Se encuentra en vegetales como la cebolla, ajo, puerros, col, coliflor, coles de Bruselas, brócoli, higos, huevos, legumbres y también en suplementos de L-metionina, L-cisteína y L-taurina.
- Quercetina que es un potente antiinflamatorio y antioxidante.
- Vitamina A que ayuda en la regeneración celular de la pared intestinal.
- Ácidos grasos esenciales, los cuales son componentes de las membranas de las células, tienen poderes antiinflamatorios, y se encuentran, principalmente, en el pescado, los frutos secos y semillas de girasol, calabaza, sésamo y lino.
Programa para tratar el síndrome del intestino demasiado permeable
Una dieta general sana, indicada en el capítulo "Nutrición ortomolecular: Revoluciona tu salud con lla medicina del siglo XXI". Como ya he mencionado anteriormente, es importante reducir o eliminar el trigo y sus productos, los lácteos y sus derivados y los irritantes como los cereales con gluten, café, alcohol y especias fuertes.
- Un mínimo de un litro y medio de agua al día.
- Multivitaminas y minerales. 1 pastilla después del desayuno y comida.
- Ginkgo Biloba en gotas. 20 gotas con un poco de agua, dos veces al día, entre comidas.
- L-Glutamina. Una buena forma de tomarla es en polvo. Disuelve 3 gramos en una botella de litro y medio de agua y bébela durante el día entre comidas. Si no se encuentra en polvo, consigue pastillas de 500 mg cada una: toma 2 pastillas, 3 veces al día, 1 hora antes de cada comida.
- Combinación de Bifidobacterium bifidum y Lactobacillus acidophilus en polvo. Tomar 1/2 cucharadita, o bien 1 pastilla, con un poco de agua, 15 minutos antes del desayuno, comida y cena.
- Una enzima vegetal digestiva al principio de cada comida.
- Quercetina (250 mg). 1 pastilla 3 veces al día, entre comidas.
- L-Glutatión (250 mg). 1 pastilla 3 veces al día, 1 hora antes de cada comida.
El tratamiento debe seguirse, como mínimo, durante un mes para empezar a ver resultados positivos. Aunque cada persona es diferente, una media de tres meses, es lo que se requiere en la mayoría de los casos para sellar la pared intestinal.
El resultado vale la pena: energía, concentración, pérdida de exceso de peso, piel sana, ausencia de dolor, equilibrio mental... todo gracias a un intestino adecuadamente permeable.


