Tratamiento
Con el tratamiento correcto, la mayoría de las personas con gota se sienten mejor. El tratamiento puede aliviar el dolor de los ataques agudos, evitar ataques futuros, y prevenir la formación de nuevos depósitos de ácido úrico y de cálculos renales.
En los tratamientos más comunes para los ataques agudos de gota se utilizan altas dosis de NSAID e inyecciones de medicamentos glucocorticoides en la articulación afectada para disminuir la inflamación. Usted puede empezar a sentirse mejor a las pocas horas de haber iniciado el tratamiento. El ataque generalmente se terminará totalmente en unos pocos días.
Síntomas
Los síntomas de la artritis son:
- Inflamación de una o más articulaciones,
- Rigidez alrededor de las articulaciones, que dura por lo menos 1 hora temprano en la mañana
- Dolor o sensibilidad constante o frecuente en una articulación
- Dificultad para utilizar o mover una articulación normalmente
- Calor y enrojecimiento en una articulación.
Si cualquiera de estos síntomas le dura más de 2 semanas, consulte con su médico o un especialista en la artritis (reumatólogo). El médico le hará preguntas sobre la historia de sus síntomas y le realizará un examen físico. El médico puede tomar radiografías o hacer pruebas de laboratorio antes de ordenarle un plan de tratamiento.
¿Qué más Puede Usted Hacer?
Además de tomar las medicinas apropiadas el ejercicio es muy importante en el manejo de los síntomas de la artritis. Los ejercicios diarios, tales como caminar o nadar, ayudan a mantener las articulaciones en movimiento, reducen el dolor y fortalecen los músculos alrededor de las articulaciones. El descanso también es importante para las articulaciones afectadas por la artritis.
Hay tres tipos de ejercicios recomendados para las personas con artritis:
- Ejercicios de movimientos amplios (por ejemplo, bailar) ayudan a mantener el ovimiento normal de las articulaciones y alivian la rigidez. Este tipo de ejercicios también le ayudan a mantenerse flexible.
- Ejercicios de fortalecimiento (por ejemplo, entrenamiento con pesas) ayudan a mantener o aumentar la fortaleza de los músculos. Los músculos fuertes pueden ayudar a apoyar y proteger las articulaciones afectadas por la artritis.
- Ejercicios aeróbicos o de resistencia (por ejemplo, montar en bicicleta) mejoran el estado cardiovascular, ayudan a controlar el peso y mejoran la función general. Algunos estudios muestran que los ejercicios aeróbicos también pueden reducir la inflamación en algunas articulaciones.
El Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento (NIA) tiene un video de 48 minutos que le muestra cómo empezar y seguir un programa de ejercicios sin riesgo. El Instituto también tiene un libro de ejercicios de 107 páginas. Llame al 1-800-222-2225 (TTY: 1-800-222-4225) para más información. Antes de empezar cualquier programa de ejercicios hable con su médico o especialista en el cuidado de la salud.
Además del ejercicio, algunas personas han encontrado otras maneras para ayudar a liviar el dolor alrededor de las articulaciones, tales como la aplicación de calor o frío, sumergirse en una tina, nadar en una piscina de agua caliente y controlar o perder el exceso de peso. Controlar el peso es muy importante para las personas que tienen artritis, porque el sobrepeso ejerce presión adicional en muchas articulaciones. La pérdida de peso puede reducir la presión sobre las articulaciones y ayuda a prevenir mayores daños.
Su médico puede aconsejar la cirugía cuando el daño en las articulaciones produce invalidez o cuando otros tratamientos no disminuyen el dolor. Los cirujanos pueden reparar las articulaciones dañadas o reemplazarlas con articulaciones artificiales. En las operaciones más comunes, los cirujanos reemplazan caderas y rodillas.
Remedios de Efectividad no Comprobada
Muchas personas con artritis utilizan remedios cuya efectividad no ha sido probada. Algunos de estos remedios son dañinos, tales como el veneno de serpientes. Otros, como las pulseras de cobre, no producen ningún daño pero también son inútiles. La seguridad de muchos de estos remedios es desconocida.
Algunas personas prueban suplementos dietéticos, tales como la Glucosamina y la Chondroitina, para aliviar el dolor de la artritis. Los científicos están estudiando éstos y otros tratamientos alternativos para averiguar si son efectivos y si no tienen riesgo. Es necesario tener más información antes de hacer cualquier recomendación.
Las siguientes son algunas indicaciones de que la eficacia de un remedio no ha sido comprobada:
- El remedio se anuncia, como una loción o una crema, que sirve para todos los tipos de artritis y otras enfermedades
- El apoyo científico proviene únicamente de una investigación
- La etiqueta no tiene instrucciones sobre su uso o advertencias sobre efectos secundarios


