La cafeína y el embarazo

¿Qué riesgos existen?
En la actualidad, y gracias al aumento en la atención que se presta a la nutrición materna, muchas mujeres se preguntan si es seguro consumir alimentos o bebidas que contengan cafeína durante el embarazo. Pese a que algunos estudios han dado resultados confusos, las organizaciones de profesionales de la salud, tales como el Colegio de Obstetras y Ginecólogos de los Estados Unidos, recomiendan a las mujeres embarazadas que limiten el consumo de cafeína al equivalente de 1 ó 2 tazas de café. El uso de la cafeína durante el embarazo debería ser un tema para discutir con el médico particular.
La fertilidad
Debido a que en la actualidad muchas mujeres se embarazan más tarde, las investigaciones han centrado su atención en la identificación de aquellos factores que podrían afectar la fertilidad, por ejemplo, la cafeína. En 1988 se realizó un estudio que sugirió que la cantidad de cafeína que se consume en 1 a 2 tazas de café al día, podría disminuir la fertilidad femenina. Sin embargo, los investigadores reconocieron que la concepción demorada podría deberse a otros factores que ellos no tomaron en cuenta, tales como la actividad física, el estrés y otros hábitos dietarios. Desde entonces, otros estudios más importantes y mejor planificados que se realizaron no pudieron respaldar los hallazgos de 1988.
En 1990, los investigadores de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades y la Universidad de Harvard examinaron la asociación entre el tiempo que se demora en concebir y el consumo de bebidas cafeinadas. El estudio involucró a más de 2800 mujeres que habían tenido hijos recientemente y a 1800 mujeres a quienes se les había diagnosticado una infertilidad primaria. Se entrevistó a los miembros de cada grupo y se les preguntó específicamente sobre el consumo de cafeína, sus antecedentes médicos y hábitos de vida. Los investigadores llegaron a la conclusión de que el consumo de cafeína tenía muy poca influencia en el tiempo que demoraron para concebir aquellas mujeres que habían tenido efectivamente hijos. El consumo de cafeína tampoco fue considerado un factor de riesgo para la infertilidad.
En respaldo de tales hallazgos, en 1991 en Dinamarca se realizó un estudio que abarcó a 11.000 mujeres, y que analizó la relación entre la cantidad de meses para concebir, el tabaquismo y el consumo de café y té. Pese a que las fumadoras que consumían más de ocho tazas de café de hecho demoraron la concepción, las no fumadoras no tuvieron ese problema, pese a que consumían cafeína.
Un estudio que abarcó a 210 mujeres y que se publicó en el American Journal de Public Health en 1998 examinó las diferencias en fertilidad que se asocian con el consumo de diferentes bebidas cafeinadas. Se decidió realizar este estudio en especial por las discrepancias que existían en los hallazgos anteriores. No se halló una asociación significativa entre el consumo total de cafeína y la disminución de la fertilidad. De hecho, los investigadores descubrieron que las mujeres que bebían más de media taza de té por día experimentaban un significativo aumento en la fertilidad. Y este hecho probó ser verdad con el consumo de cafeína en los primeros intentos de una mujer por concebir. La correlación entre el té y la fertilidad fue respaldada por un estudio de 1994, sin embargo, esas mujeres tenían niveles de consumo significativamente superiores.
Abortos espontáneos
La asociación entre la cafeína y los abortos espontáneos continúa siendo objeto de investigaciones. Hace poco tiempo, investigadores de la Universidad McGill de Montreal publicaron un estudio que demostraba la existencia de una relación entre el consumo de cafeína y los abortos. Pese a que el consumo de cafeína antes y durante el embarazo parecía estar asociado con un aumento en la pérdida de fetos, los autores no tomaron en cuenta un número de factores que podrían originar una asociación falsa, como por ejemplo, los efectos del malestar matinal o náuseas, la cantidad de cigarrillos fumados y la cantidad de bebidas alcohólicas consumida.
Antes del estudio de McGill, un equipo de investigación del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano realizó un estudio de 431 mujeres. Los investigadores monitorearon a las mujeres y la cantidad de cafeína que consumieron desde la concepción hasta el nacimiento. Tomaron en cuenta las náuseas matinales, tabaquismo, consumo de bebidas alcohólicas, edad de la madre, y no hallaron ninguna relación entre el consumo de hasta 300 mg de cafeína por día y resultados adversos en el embarazo.
Algunos años antes, en 1992, los investigadores analizaron el efecto de los cigarrillos, las bebidas alcohólicas y el consumo de café en el resultado de los embarazos de más de 40,000 mujeres. Pese a que el consumo de bebidas alcohólicas y el tabaquismo en general producían efectos adversos en el resultado del embarazo, el consumo moderado de la cafeína no se asociaba con los abortos espontáneos o el bajo peso del feto en el momento del nacimiento. Más aún, la relación entre el consumo de leer más


