En los países en los que se han establecido programas masivos de detección mediante esta prueba, la mortalidad por cáncer de mama se ha reducido a menos de la mitad, afirma el Dr. Pérez Aznar en apoyo de su opinión.
Sigue diciendo este profesional que la detección precoz consigue una tasa de supervivencia de más del 95% a los 25 años del diagnóstico, porque en ese mismo porcentaje se detectan los cánceres en período curable, aunque la mujer haya de someterse al tratamiento de la extirpación de la mama.
Radiografía de la mama
La mamografía consiste en la práctica, mediante un aparato especialmente diseñado para esta función, de una radiografía de la mama en la que se van a visualizar incluso cambios mínimos -de milímetros de tamaño- en su estructura. No supone ningún riesgo para la mujer, aun cuando tenga que repetirse con periodicidad.
Tratamiento del cáncer
El tratamiento del cáncer de mama ha evolucionado mucho en los últimos años. Desde luego sigue basado en la extirpación radical del tumor. Esto conlleva, en la mayoría de los casos, la consiguiente amputación de la mama, además de la limpieza quirúrgica de los ganglios de la axila a cuyo través se produce casi siempre la diseminación de las células cancerosas.
La mejoría de las técnicas quirúrgicas, junto con la existencia de medicamentos quimioterápicos y métodos de radiación terapéutica, ha conseguido que los éxitos totales sean hoy la norma cuando el tumor ha sido diagnosticado precozmente
Esta extirpación provoca en toda mujer un elevado índice de trastornos psicológicos debido al importante papel que los senos desempeñan en la imagen corporal de la mujer ante los demás y ante sí misma. La cirugía intenta, en lo posible, ser lo menos mutilante posible.
En ocasiones logra hacer extirpaciones segmentarias, esto es, de sólo una porción de la mama, lo que facilita, en un posterior acto quirúrgico, la implantación de prótesis de silicona o sustancias similares. En cualquier caso, la mujer necesita de apoyo psicológico y afectivo que le deben proporcionar sus allegados, comenzando por su marido. El hecho de que, como ya he dicho, este tratamiento quirúrgico sea hoy día totalmente curativo en la mayoría de los cánceres de mama diagnosticados a tiempo, debe constituir un factor determinante para el sosiego de la mujer que podrá adaptarse sin dificultad a su nueva situación orgánica con la seguridad de que ha salvado su vida.
Cuándo realizar la mamografía
Las actuales recomendaciones de la Sociedad del Cáncer Americana son:
- Primera mamografía a los 37 años.
- Repetirla a los 40, 42, 44, 46, 48 y 50 años.
- Desde los 50 a los 65 años, realizar anualmente la mamografía.
- Y desde los 65 años en adelante, una mamografía cada 18 meses.
En Europa la recomendación es aún más estricta, aconsejándose una mamografía anual a partir de los 40 años. En total suponen una media de 30 mamografías en toda la vida y esto permite el diagnóstico precoz del 93-95% de todos los cánceres de mama.
Hay un 5% de cánceres de mama que aparecen y crecen tan deprisa que se pueden desarrollar enteramente entre dos estudios (en un año). Se llaman cánceres de intervalo y por causas también desconocidas suelen evolucionar muy mal, con escasa respuesta al tratamiento.


