- a virión totalmente inactivado. Tienen alta reactogenicidad, por lo que no son aconsejadas en niños.
- de partícula fragmentada. Se dividen partículas virales ( llamadas split ), lo que consigue una baja reactogenicidad pero conservando la capacidad antigénica, generando así una buena inmunogenicidad.
- de sub-unidades. También producidas con virus fragmentados, aunque con un proceso distinto de purificación. Sus efectos son similares a las de partícula fragmentada. Las dos últimas son recomendadas para su uso en niños y adultos.
La vacuna se prepara a partir de cepas A y B de virus purificados. Su eficacia varía entre un 70 y 95%.
Administración:
Debe aplicarse todos los años durante el otoño o previo a éste, intramuscular, en el músculo deltoides. La vacuna, conservada entre 2 y 8 grados centígrados, permanece activa durante 12 meses desde la fecha de elaboración del laboratorio productor. No debe congelarse.
- 6 a 35 meses (menores de 3 años): 0.25 ml. (1-2 dosis, intervalo 30 días). (*)(***)
- 3 a 8 años: : 0.5 ml. (1-2 dosis). (*)(***)
- 9 a 12 años: : 0.5 ml. ( 1 dosis). (*)
- Mayor de 12 años y adultos: : 0.5 ml. (1 dosis). (**)
(*) En estos 3 grupos se recomienda la vacuna de virus "dividido" o "partido" (split; subvirión; antígeno de superficie-purificado).
(**)Puede aplicarse indistintamente a virus entero o subvirión.
(***) En los grupos 1 y 2, la segunda dosis se aplica si es el primer año que el bebé o niño recibe la vacuna antigripal. En años posteriores no es necesaria una segunda dosis.
¿Desde y hasta cuando estoy protegido con esta vacuna?
A partir de la aplicación de la vacuna antigripal, el nivel de anticuerpos llega a su máxima protección hacia la 2da. semana y permanecería en ese nivel durante 1 año. En un seguimiento se detectó que el 90% de los adultos jóvenes y de edad media mantienen anticuerpos entre los 12 y 15 meses posteriores. En los menores de 9 años que son vacunados por primera vez, los títulos protectores se alcanzan a las dos semanas de la segunda dosis.
La eficacia clínica en los adultos sanos menores de 65 años es del 70 al 90%, con una variabilidad que está dada por la similitud entre las cepas circulantes y las contenidas en la vacuna. Si bien en grupos de mayor edad la eficacia es menor, especialmente en mayores de 70 años, previene complicaciones secundarias y reduce el riesgo de hospitalización y muerte por gripe. Caso especial es el de las personas con HIV en los que la influenza podría tener un curso más prolongado y con mayor riesgo de complicaciones, por lo que está recomendada la vacunación. Si bien la respuesta de anticuerpos puede ser baja no está recomendada una dosis de refuerzo.
Contraindicaciones para la aplicación de la vacuna:
- Severa hipersensibilidad al huevo o a componentes de la vacuna; menores de 6 meses; afecciones febriles hasta su curación.
- Falsas Contraindicaciones: lactancia materna; alergia no severa al látex o al timerosal; administración concurrente de aminofilina; profilaxis o tratamiento antiviral contra la infección por virus influenza.
- Efectos adversos: muy pocos. En un tercio de los vacunados se presenta dolor local, fiebre y decaimiento, especialmente en aquéllos que nunca padecieron gripe o nunca fueron vacunados. Aparecen entre las 12 hs. y hasta 2 días después de su aplicación.
¿Entonces porque no vacunar a todos los niños, especialmente los más pequeños y susceptibles a la gripe, aun cuando no esten en el grupo de alto riesgo?
Las tasas de hospitalización entre los niños pequeños, son más altas que en los niños mayores cuando hay brotes estacionales de gripe. Sin embargo, la interpretación de estos resultados ha estado sujeta a confusión por la co-circulación de Virus Sincitial Respiratorio (VSR), que causa enfermedades respiratorias víricas graves entre los niños y que circula con frecuencia durante la misma época que el virus de la influenza.
Estudios recientes han intentado separar los efectos del virus sincitial respiratorio, de los de la influenza en las tasas de hospitalización en los niños de menos de 5 años de edad que no tienen condiciones de alto riesgo. Los estudios indican que los niños de menos de 2 años de edad sin otros problemas de salud están en mayor riesgo de hospitalización por enfermedades relacionadas con influenza en comparación con los niños sanos de mayor edad. Dado que los niños sanos pequeños tienen un mayor riesgo para hospitalización relacionada con la influenza, el ACIP está estudiando los beneficios, los riesgos, las consecuencias económicas y las complejidades logísticas asociados con la vacunación rutinaria de este grupo de edad en los Estados Unidos


