Transmición sexual del VHC

El virus de la hepatitis C (VHC) ocasiona a menudo inflamación del hígado. En un 80% de las personas que resultan infectadas inicialmente con el VHC, la enfermedad se vuelve crónica, lo que puede desembocar en lesiones del hígado a largo plazo. Un pequeño porcentaje (en torno al 20%) de las personas VHC positivas llegarán a padecer cirrosis hepática y el 3-5% aproximadamente desarrollará cáncer de hígado. Los expertos calculan que en la actualidad al menos cuatro millones de estadounidenses están crónicamente infectados con el VHC; la cantidad de nuevos casos de infección por el VHC en los EE.UU. está disminuyendo. Afortunadamente, la población puede tomar varias medidas para protegerse de esta enfermedad potencialmente mortal.
¿Cómo se transmite el VHC?
El VHC es un virus de transmisión hemática, es decir, se contagia por contacto de sangre a sangre. Toda actividad que permita el contacto de líquidos corporales o membranas mucosas infectadas tiene la potencialidad de transmitir el virus. No obstante, ciertas actividades presentan mucho más riesgo de contagio que otras. El VHC puede transmitirse por compartir el equipo de drogas inyectables y no inyectables (por ejemplo, jeringas, cucharas, pajas para esnifar cocaína y pipas de crack). Las jeringas utilizadas para realizar tatuajes, perforaciones corporales y acupuntura también pueden transmitir el VHC. El uso compartido de artículos personales como navajas, cepillos de dientes o cortaúñas es una vía de transmisión menos probable, aunque todavía posible. En el pasado, muchas personas se infectaban con el VHC mediante transfusiones sanguíneas, pero desde 1992 existe una prueba de sangre fiable que detecta el virus, por lo que la sangre donada actualmente es segura. Hoy en día, la probabilidad de contraer el VHC a través de la sangre donada es menor del 0,001%
Sexo y VHC
Sabemos que los virus de transmisión hemática pueden contagiarse mediante determinados tipos de actividad sexual. El VHC rara vez ha sido detectado en el semen y los fluidos vaginales. Sin embargo, casi todos los estudios sugieren que el virus no suele encontrarse en tales fluidos o que está presente en cantidades tan pequeñas que probablemente no tenga capacidad infecciosa.
La mayor parte de los expertos cree que el riesgo de transmisión sexual del VHC es bajo. Casi todos los estudios muestran que tan solo un pequeño porcentaje de las personas – que suele oscilar entre el 0 y el 3% – contrae la hepatitis C a través de relaciones sexuales sin protección con una pareja VHC positiva estable y monógama. La fuente Health Canada calcula que el riesgo de que una persona se infecte manteniendo relaciones sexuales sin protección con una pareja estable VHC positiva es del 2,5% después de 20 años de relación.
Algunos estudios indican que la transmisión sexual de hombre a mujer es más eficaz que la transmisión de mujer a hombre.
Dado que el VHC se contagia a través de la sangre, el riesgo de contagio sexual es más elevado cuando la mujer está con el período menstrual.
Según el acuerdo de declaración más reciente (1997) de los National Institutes of Health (Institutos de Salud Estadounidenses), las personas que tengan múltiples parejas sexuales deben practicar el sexo con protección. Aquellas personas con una relación estable y monógama no tienen que cambiar sus hábitos, aunque deberían hablar de opciones de protección si a algún miembro de la pareja le preocupa la transmisión sexual.
Entre aquellas personas que pertenecen a los llamados grupos “de alto riesgo” (hombres homosexuales, prostitutas, personas con múltiples parejas sexuales o que acuden a las clínicas de ETS), el contagio del VHC a través de las relaciones sexuales parece ser más común. El hecho de que quienes tienen más parejas sexuales y otros factores sexuales de riesgo presenten índices más elevados de VHC indica que la enfermedad sí puede contagiarse por esta vía. Por otra parte, si la transmisión sexual del VHC fuera común, esperaríamos ver muchos más casos nuevos de hepatitis C en personas cuya pareja es VHC positiva.
No se ha estudiado bien la transmisión sexual del VHC entre hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres ni entre mujeres que mantienen relaciones sexuales con otras mujeres. Muchos estudios muestran tasas más elevadas de infección por el VHC entre hombres homosexuales, pero no se sabe si esto está relacionado con la actividad sexual. El sexo anal puede ser una vía de transmisión más eficaz que el sexo vaginal porque el delicado recubrimiento del recto tiene más tendencia a sufrir lesiones que permiten el contacto directo con la sangre.
No se conocen casos de contagio del VHC a través del sexo oral a un hombre (fellatio) o a una mujer (cunnilingus). No obstante, en teoría es posible que el virus se transmita de este modo si se sufren úlceras bucales, encías sangrantes o una infección de garganta.
Tampoco se conocen casos de contagio del VIH mediante besos, incluso si son besos profundos “con lengua”. En teoría, la transmisión sería posible si una de las personas tiene úlceras bucales, encías sangrantes leer más


