Lecturas de presión arterial
Las lecturas de presión arterial miden las dos partes de la presión: la presión sistólica y la presión diastólica. La presión sistólica es la fuerza del flujo sanguíneo por una arteria al latir el corazón. La presión diastólica es la fuerza del flujo sanguíneo dentro de los vasos sanguíneos cuando el corazón descansa entre un latido y otro.
Una lectura de presión arterial mide tanto la fuerza sistólica como la diastólica, anotándose la sistólica en primer lugar. Las cifras indican la presión en unidades de milímetros de mercurio (mm Hg), es decir, la altura a la cual la presión dentro de las arterias podría elevar una columna de mercurio. Por ejemplo, una lectura de 120/80 mm Hg significa que la presión sistólica es de 120 mm Hg y la diastólica es de 80 mm Hg.
La mayoría de los médicos no hacen un diagnóstico definitivo de hipertensión hasta no haber medido la presión arterial varias veces (un mínimo de 2 lecturas en 3 días diferentes). Algunos médicos les piden a sus pacientes que utilicen un aparato portátil que mide la presión arterial durante varios días seguidos. Este aparato puede ayudar al médico a determinar si un paciente sufre verdaderamente de hipertensión o sólo de lo que se denomina «hipertensión de consultorio». La hipertensión de consultorio es cuando la presión arterial de un paciente se eleva durante una visita al médico pero no en circunstancias normales. Aunque los médicos no entienden exactamente qué causa la hipertensión de consultorio, la ansiedad y el estrés posiblemente sean factores contribuyentes.
¿Con qué frecuencia debe controlarse la presión arterial?
Los adultos deben controlarse la presión arterial por lo menos una vez por año. Muchos supermercados y farmacias ofrecen dispositivos automáticos que los clientes pueden utilizar gratuitamente cuando quieran. Sin embargo, debe tenerse presente que estos dispositivos pueden no brindar una lectura precisa.
Las farmacias, tiendas y otros locales venden monitores para medirse la presión arterial en el hogar. Sin embargo, estos dispositivos tampoco miden siempre con precisión. La lectura obtenida con el monitor personal debe compararse siempre con aquella obtenida con el aparato del médico, para asegurar que sean iguales. Recuerde que toda cifra superior a la normal es motivo de visitar al médico, quien podrá determinar el mejor plan de acción.
¿Qué cifra es demasiado elevada?
En general, una lectura de 140/90 se considera el límite superior de la presión arterial adulta normal. Nuevas pautas establecidas en 1999 por la Organización Mundial de la Salud y la Sociedad Internacional de Hipertensión recomiendan una presión arterial inferior a 130/85 mm Hg. Este nuevo límite se basa en los resultados del estudio HOT (Hypertension Optimal Treatment) sobre el tratamiento óptimo de la hipertensión, realizado en 1998, que demostró que el riesgo de sufrir un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular disminuía un 30 % cuando la presión diastólica era inferior a 85 mm Hg.
Tabla de Clasificación de Presión Arterial
Categoría Sistólica (mm Hg) Diastólica (mm Hg)
Óptima Inferior a 120 Inferior a 80
Normal Inferior a 130 Inferior a 85
Normal Alta 130 - 139 85 - 89
Hipertensión
Grado 1 140 - 159 90 - 99
Grado 2 160 - 179 100 - 109
Grado 2 180 o mas 110 - mas
* Adaptada de The Sixth Report on the joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure, Publicación NIH N.° 98-4080, Noviembre 1997
La tabla de clasificación se basa en adultos mayores de 18 años que no toman medicación para la hipertensión ni padecen enfermedades agudas. Si las cifras de presión sistólica y diastólica correspondieran a diferentes clasificaciones, deberá seleccionarse la categoría superior para clasificar la presión arterial del paciente.
¿Cómo se trata la hipertensión?
El primer plan de acción generalmente implica una modificación del estilo de vida.
- Comenzar a comer una dieta baja en grasas y sal.
- Reducir el peso excesivo.
- Comenzar un programa de ejercicio físico regular.
- Aprender a controlar el estrés.
- Dejar de fumar.
- Moderar o suprimir el consumo de alcohol.
Si estos cambios no ayudan a controlar la presión arterial dentro de 3 a 6 meses, la enfermedad debe tratarse con medicación. Existen numerosas alternativas con efectos diferentes, pero que en general ayudan a relajar y dilatar los vasos sanguíneos y a reducir la presión dentro de ellos.En todo caso, es el médico quien debe determinar cuál alternativa es la mejor para cada caso particular. No todos los fármacos actúan igual en todos los pacientes, de ahí la importancia de consultar al médico y seguir sus indicaciones al pie de la letra.


