Por otra parte, el té también ayuda a combatir la caries. A excepción de algunos peces del mar, no existe otro alimento con tan alto contenido en flúor. Pero además de sus fluoruros, los flavonoides del té verde disminuyen la placa bacteriana.
Por lo visto, aunque más no sea para aprovechar los efectos antioxidantes de sus polifenoles, es recomendable beber té verde como alternativa habitual al té negro, siempre y cuando el paladar no presesnte objeciones. Cabe observar que el té verde se sirve pálido, si bien su coloración varía de acuerdo con las condiciones de cultivo y preparación. No obstante son saludables cualquiera de los tres tipos de té más difundidos de la camelia sinensis; tanto el té negro como el oolong y el verde, dan sabrosas infusiones de efectos diuréticos y estimulantes.
Por su contenido en cafeína -presente en el té verde en menor medida-, estos tés actúan sobre el sistema nervioso y reducen la fatiga, al igual que las bebidas colas, el café, el mate y el cacao.
Las hebras del té no deben estar expuestas a humedad u olores extraños. Jamás las deje en un paquete abierto. Lo mejor es colocarlas en una caja metálica o en un frasco de porcelana, con la condición de que garantice su hermeticidad. Al manipularlas siempre utilice elementos limpios y secos.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.cintamani.com.ar)


