Enfermedad o incapacidad ------------- 45
Matrimonio ------------------------------- 45
Despido ------------------------------------ 45
Reconciliación de la pareja -------------- 40
Retiro -------------------------------------- 40
Trabajar más de 40 horas/semana ----- 35
Embarazo ---------------------------------- 35
Problemas sexuales ----------------------- 35
Llegada de un nuevo miembro a la familia --- 35
Cambio de puesto de trabajo ------------- 35
Cambio en la situación económica ------ 30
Muerte de un amigo ----------------------- 30
Discusiones de pareja --------------------- 30
Préstamo hipotecario ---------------------- 25
Problemas hipotecarios ------------------- 25
Dormir menos de 8 horas ----------------- 25
Problemas con la familia ------------------ 25
Logro personal sobresaliente ------------- 25
La pareja comienza o deja de trabajar --- 20
Comenzar o terminar la escuela ---------- 20
Cambios en las condiciones de vida ---- 20
Cambio en hábitos personales ----------- 20
Alergia crónica ---------------------------- 20
Problemas con el jefe --------------------- 20
Cambio del horario o las condiciones de trabajo --- 15
Cambio de residencia --------------------- 15
Síndrome premenstrual ------------------- 15
Cambio de escuela ------------------------ 15
Cambio de actividades sociales --------- 15
Vacaciones navideñas --------------------- 10
Con un nivel de 250 ó más puede encontrarse en una situación de sobre-estrés y sería conveniente emplear algún remedio efectivo o consultar a un profesional.
Cómo combatir el estrés excesivo.
Para contrarrestar los efectos del estrés excesivo, el objetivo primordial es conseguir relajarse, por una parte frenando el ritmo de vida y por otra aprendiendo a que el organismo desarrolle sus propias herramientas internas para sobreponerse a las situaciones estresantes. Los medios para ello pueden ser muchos. De hecho, están proliferando multitud de establecimientos dedicados a este combate, entre ellas gabinetes de psicoterapia, gimnasios, “SPAs”, centros de meditación, de masajes, de disciplinas orientales … Muchos de estos medios tienen su utilidad, pero hay que tener cuidado de que el masaje relajante, la sesión de Tai-Chi o el ejercicio físico en el gimnasio no se conviertan en una tarea adicional que sobrecargue nuestra ya repleta agenda.
No obstante, no existe ninguna terapia milagrosa. Existen pocos estudios que analicen los beneficios potenciales de las distintas terapias disponibles. Muchas de ellas ayudan al organismo a reponerse, pero en muchos casos a corto plazo, por lo que a menudo deben practicarse repetidamente por un tiempo variable.
Por eso, lo más útil en general es que cada cual encuentre dentro de sí los recursos que le ayuden a afrontar el estrés. A unos les bastará el apoyo familiar, a otros practicar ejercicio físico, a algunos recurrir a técnicas especiales – a este respecto, están en alza las terapias que utilizan la meditación como instrumento para combatir el estrés – y a otros solicitar la ayuda de un profesional, por ejemplo un psicólogo. No obstante, se pueden dar algunas recomendaciones generales, que son útiles en la mayoría de las personas.
Algunos consejos generales.
Localice el origen del problema. Piense qué es lo que más le estresa y evítelo si es posible; p. ej., pase menos tiempo con las personas que le perturban o no conduzca en las horas de más tráfico. Si tiene que enfrentarse cada día a los atascos, aproveche para escuchar música, que no sea demasiado estridente, o seguir su programa de radio favorito.
Tómese un respiro. Aprenda a decir no. Tómese tiempo para hacer las cosas y no sentirse dominado por las prisas. Baje el ritmo. Debe haber tiempo para comer, descansar y para el ocio. Pase 15 ó 20 minutos al día sentado tranquilo, respirando profundamente y pensando en una imagen relajante.
Sea positivo. Aprenda a aceptar las cosas que no puede cambiar. No tiene que solucionar todos los problemas de la vida. Escoja las batallas cuidadosamente: preocúpese de las cosas que pueda controlar, no de las que escapan de sus manos. Aprenda a ver la parte buena y mala de todas las cosas. Ser negativo no resuelve nada y además causa enfermedades.
Cuídese. Practique regularmente (30 min., tres veces por semana) alguna actividad física con la que, además, disfrute: camine, nade, monte en bicicleta. No descuide la alimentación, que ha de ser variada; debe huir de los productos ricos en grasas o azúcares. Duerma lo suficiente, limite el consumo de alcohol y no fume.
No se aísle. Aprenda a contar lo que le pasa. Comparta más tiempo con su familia y sus amigos. Sentirse útil a los demás ayuda siempre. Si percibe que el estrés que soporta le desborda y se ve incapaz de controlarlo, consulte con un profesional.


